No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.

- Sólo mi propia condenación me hace daño. (198)
- Mi condenación nubla mi visión, y a través de mis ojos ciegos no puedo ver la visión de mi gloria.
- Más hoy puedo contemplar esta gloria y regocijarme.
- No soy un cuerpo. Soy Libre.
- Pues aún soy tal como Dios me creó.
Estas son las ideas que abarcamos hoy en este Sexto Repaso: https://heresvida.wordpress.com/2020/10/18/sexto-repaso-un-curso-de-milagros/
