«El Amor, que es lo que me creó, es lo que soy.».
1. El Perdón

- Busco mi verdadera identidad, y la encuentro en estas palabras: «Soy Amor, pues el Amor fue lo que me creó».
- Ahora no necesito buscar más.
- El Amor ha prevalecido.
- Ha esperado tan quedamente mi regreso a casa, que ya no me volveré apartar de la santa faz de Cristo.
- Y lo que contemple dará testimonio de la verdad de la identidad que procuré perder, pero que mi Padre conservó a salvo para mí.
- Padre, te doy las gracias por lo que soy, por haber conservado mi identidad inalterada e impecable en medio de todos los pensamientos de pecado que mi alocada mente inventó.
- Y te doy las gracias también por haberme salvado de ellos.
- Amén.
