«Padre, mi voluntad es únicamente recordarte.»

- ¿Qué puedo buscar, Padre, sino Tu Amor?
- Tal vez crea que lo que busco es otra cosa; algo a lo que le he dado muchos nombres.
- Más lo único que busco, o jamás busqué, es Tu Amor.
- Pues no hay nada más que jamás quisiera realmente encontrar.
- Quiero recordarte.
- ¿Qué otra cosa podría desear sino la verdad acerca de mí mismo?
- Ésa es tu voluntad, hermano mío.
- Y compartes esa voluntad conmigo así como con Aquel que es nuestro Padre.
- Recordarlo a Él es el Cielo.
- Esto es lo que buscamos.
- Y esto es lo único que nos será dado hallar.
