«Permanece en mi mente todo el día, Padre mío.»

- Padre mío, permanece en mi mente desde el momento en que me despierte, y derrama Tu luz sobre mí todo el día.
- Que cada minuto sea una oportunidad más de estar Contigo.
- Y que no se me olvide darte las gracias cada hora por haber estado conmigo y porque siempre estás ahí presto a escucharme y a contestarme cuando te llamo.
- Y al llegar la noche, que todos mis pensamientos sigan siendo acerca de Ti y de Tu Amor.
- Y que duerma en la confianza de que estoy a salvo, seguro de tu cuidado y felizmente consciente de que soy Tu Hij@.
- Así es como debería ser cada día.
- Practica hoy el final del miedo.
- Ten fe en Aquel que es tu Padre.
- Deja todo en sus manos.
- Deja que Él te revele todo y no te desanimes, pues eres Su Hij@.
