
- El mundo es una percepción falsa.
- Nació de un error, y no ha abandonado su fuente.
- Persistirá mientras se siga abrigando el pensamiento que le dio vida.
- Cuando el pensamiento de separación haya sido sustituido por uno de verdadero perdón, el mundo se verá de una manera completamente distinta; de una manera que conduce a la verdad en la que el mundo no puede sino desaparecer junto con todos sus errores.
- Ahora su fuente ha desaparecido, al igual que sus efectos.
- El mundo se fabricó como un acto de agresión contra Dios.
- Es el símbolo del miedo.
- Más ¿qué es el miedo sino la ausencia de amor?
- El mundo, por lo tanto, se fabricó con la intención de que Dios no pudiera entrar y en el que Su Hij@ pudiese estar separado de Él.
- Esa fue la cuna de la percepción, pues el conocimiento no podría haber sido la causa de pensamientos tan descabellados.
- Mas los ojos engañan, y los oídos oyen falsedades.
- Ahora es muy posible cometer errores porque se ha perdido la certeza.
- Y para sustituirla nacieron los mecanismos de la ilusión, que ahora van en pos de lo que se les ha encomendado buscar.
- Su finalidad es servir el propósito para el que se fabricó el mundo, de modo que diese testimonio de él y lo hiciera real.
- Dichos mecanismos ven en sus ilusiones una sólida base donde existe la verdad y donde se mantiene aparte de las mentiras.
- No obstante, no informan más que de ilusiones, las cuales se mantienen separadas de la verdad.
- Del mismo modo en que el propósito de la vista fue alejarte de la verdad, puede asimismo tener otro propósito.
- Todo sonido se convierte en la llamada de Dios, y Aquel a quien Dios designó como el salvador del mundo puede conferirle a toda la percepción un nuevo propósito.
- Sigue Su Luz, y verás el mundo tal como Él lo ve.
- Oye sólo Su Voz en todo lo que te habla.
- Y deja que Él te conceda la paz y la certeza que tú desechaste, pero que el Cielo salvaguardó para ti en Él.
- No nos quedamos tranquilos hasta que el mundo se haya unido a nuestra nueva percepción.
- No nos demos por satisfechos hasta que el perdón sea total.
- Y no intentemos cambiar nuestra función.
- Tenemos que salvar al mundo.
- Pues nosotros que lo fabricamos tenemos que contemplarlo a través de los ojos de Cristo, de modo que aquello que se concibió para que muriese pueda ser restituido a la vida eterna.
Instrucciones Segunda Parte de un Curso de Milagros
