Cuando pienso que algo o alguien me ha hecho daño, es porque me he olvidado de quién soy y de que soy tal como Tu me creaste.
Tus Pensamientos sólo pueden proporcionarme felicidad.
Si me siento triste, herido o enfermo, es porque he olvidado lo que Tu piensas, y he implantado mis absurdas ideas en el lugar donde a Tus Pensamientos les corresponde estar, y donde están.
Nada excepto mis propios pensamientos, me pueden hacer daño.
Los Pensamientos que pienso Contigo sólo pueden bendecir, y sólo ellos son verdad.
Hoy no me haré daño a mí mism@.
Pues me encuentro mucho más allá de cualquier dolor.
Mi Padre me puso a salvo en el Cielo y vela por mí.
Y yo no quiero atacar al Hij@ que él ama porque lo que Él ama es también objeto de mi amor.
Por favor, accede de nuevo.
La página de acceso se abrirá en una pestaña nueva. Después de acceder puedes cerrarla y volver a esta página.
Este sitio web utiliza cookies para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Más información