Éste es el día señalado para que llegue a entender la lección de que no tengo que hacer nada.
En Ti ya se han tomado todas las decisiones.
En Ti ya se ha resuelto todo el conflicto.
En Ti ya se han colmado todas mis esperanzas.
La paz es mía.
Mi corazón late tranquilo y mi mente se haya en reposo.
Tu Amor es el Cielo y Tu Amor es mío.
La quietud de hoy nos dará esperanzas de que hemos encontrado el camino y de que ya hemos recorrido un gran trecho por él hacia una meta de la que estamos completamente seguros.
Hoy no dudaremos del final que Dios Mismo nos ha prometido.
Confiamos en Él y en nuestro Ser, el cual rige siendo uno con Él.
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