«No sé cuál es el propósito de nada».

- Propósito es significado.
- La idea de hoy explica por qué nada de lo que ves tiene significado.
- No sabes para qué es.
- Por consiguiente , no tiene significado para ti.
- Todo existe para tu beneficio.
- Para eso es para lo que es; ese es su propósito; ese es su significado.
- Al reconocer esto, tus objetivos se unifican.
- Al reconocer estos, lo que ves cobra significado.
- Tú percibes al mundo y a todo este contiene como significativo desde el punto de vista de los objetivos del ego.
- Estos objetivos no tienen nada que ver con lo que más te conviene, ya que tú no eres el ego.
- Esta falsa identificación no te permite entender cuál es el propósito de nada.
- Consecuentemente, no puedes hacer sino un uso indebido de ello.
- Cuando creas esto, te esforzarás por retirar los objetivos que le has asignado al mundo, en vez de intentar reforzarlos.
- Otra forma de describir los objetivos que ahora percibes, es decir, que sólo tienen que ver con tus intereses «personales».
- Pero, puesto que no tienes intereses personales, tus objetivos en realidad no guardan ninguna relación con nada.
- Al abrigarlos, por tanto, no estás abrigando ningún objetivo en absoluto.
- Por consiguiente, no sabes cuál es el propósito de nada.
- Antes de que puedas entender los objetivos, es necesario un pensamiento adicional.
- En los niveles más superficiales reconoces el propósito de todas las cosas.
- Sin embargo, el propósito de algo no se puede entender en esos niveles.
- Por ejemplo, entiendes que el propósito de tu teléfono es hablar con alguien que no se encuentra físicamente en tu proximidad inmediata.
- Lo que no comprendes es para qué tienes que ponerte en contacto con esa persona.
- Y eso es lo que hace que tu contacto con esa persona sea significativo o no.
- Es fundamental para tu aprendizaje que estés dispuest@ a renunciar a los objetivos que le has adjudicado a todas las cosas.
- Reconocer que dichos objetivos no tienen sentido en vez de considerarlos como «buenos» o «malos», es la única manera de lograrlos.
- La idea de hoy es un paso en esa dirección.
- Hoy se requieren seis sesiones de práctica, cada una de dos minutos de duración.
- Comienza cada sesión repitiendo la idea de hoy lentamente; luego mira a tu alrededor y deja que tu mirada se pose sobre cualquier cosa que te llame la atención, esté lejos o cerca, sea «importante» o «nimia», «humana» o «no humana».
- Mientras tus ojos descansan sobre cada objeto así seleccionado, di:
- No se para qué es esa silla.
- No se para qué es ese lápiz.
- No se para qué es esta mano.
- Dilo lentamente, sin apartar los ojos del objeto hasta que hayas terminado la frase.
- Pasa luego al siguiente y aplica la idea de hoy de la misma manera.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
Accede al siguiente ejercicio aquí: Lección 26 – Un Curso de Milagros
