«No hay nada que mi santidad no pueda hacer».

- Tu santidad invierte todas las leyes del mundo.
- Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como cualquier clase de límite.
- El poder de tu santidad es ilimitado porque te establece a ti como hij@ de Dios, en unión con la Mente de su Creador.
- Mediante tu santidad el poder de Dios se pone de manifiesto.
- Mediante tu santidad el poder de Dios se vuelve accesible.
- Y no hay nada que el poder de Dios no pueda hacer.
- Tu santidad, por tanto, puede eliminar todo dolor, acabar con todo pesar y resolver todo problema.
- Puede hacer eso en conexión contigo o con cualquier otra persona.
- Tiene el mismo poder para ayudar a cualquiera porque su poder para salvar a cualquiera es el mismo.
- Si tú eres sant@, también lo es todo lo que Dios creó.
- Tú eres sant@ porque todas las cosas que Él creó son santas.
- Y todas las cosas que Él creó son santas porque tú eres sant@.
- En los ejercicios de hoy vamos a aplicar el poder de tu santidad a cualquier clase de problema, dificultad o sufrimiento que te venga a la mente tanto si tienen que ver contigo como con otra persona.
- No haremos distinciones porque no hay distinciones.
- En las cuatro sesiones de práctica más largas , que preferiblemente han de tener una duración de cinco minutos completos cada una, repite la idea de hoy, cierra los ojos, y luego escudriña tu mente en busca de cualquier sensación de pérdida o de cualquier clase de infelicidad tal y como la percibas.
- Trata en la medida de lo posible, de no hacer distinciones entre las situaciones que son difíciles para tí y las que son difíciles para otra persona.
- Identifica la situación específicamente, así como el nombre de la persona en cuestión.
- Usa el siguiente modelo al aplicar la idea de hoy:
- Es esta situación con respecto a ______en la que me veo envuelt@, no hay nada que mi santidad no pueda hacer.
- En esta situación con respecto a _____ en la que se ve envuelt@, no hay nada que mi santidad no pueda hacer.
- De vez en cuando puedes variar este procedimiento si así lo deseas y añadir algunos de tus propios pensamientos que vengan al caso.
- Podrías, por ejemplo, incluir pensamientos tales como:
- No hay nada que mi santidad no pueda hacer porque el poder de Dios reside en ella.
- Introduce cualquier variación que quieras, pero mantén los ejercicios centrados en el tema: «No hay nada que mi santidad no pueda hacer».
- El propósito de los ejercicios de hoy es comenzar a inculcarte la sensación de que tienes dominio sobre todas las cosas por ser quien eres.
- Podrías, por ejemplo, incluir pensamientos tales como:
- En las aplicaciones cortas y más frecuentes, aplica la idea en su forma original, a no ser que surja o te venga a la mente algún problema en particular que tengas contigo o con otra persona.
- En ese caso usa la forma más específica.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
