«El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.»

- El mundo que ves no te ofrece nada que puedas necesitar; nada que puedas usar en modo alguno; ni nada en absoluto que te pueda hacer feliz.
- Cree esto y te habrás ahorrado muchos años de miseria, incontables desengaños y esperanzas que se convierten en amargas cenizas de desesperación.
- Todo persona que quiera dejar atrás al mundo y remontarse más allá de su limitado alcance y de sus mezquindades tiene que aceptar que este pensamiento es verdad.
- Cada cosa que valoras aquí no es sino una cadena que te ata al mundo; y ese es su único propósito.
- Pues todas las cosas tienen que servir para el propósito que tú les has asignado, hasta que veas en ellas otro propósito.
- El único propósito digno de tu mente que este mundo tiene es que lo pases de largo, sin detenerte a percibir ninguna esperanza allí donde no hay ninguna.
- No te dejes engañar más.
- El mundo que ves no te ofrece nada que tú desees.
- Escápate hoy de las cadenas que aprisionas a tu mente cuando percibes la salvación aquí.
- Pues aquello que valoras lo consideras parte de ti tal como te percibes a ti mism@.
- Todo aquello que percibes para realzar tu valor ante tus propios ojos te limita aún más, oculta de tu conciencia tu valía y añade un cerrojo más a la puerta que conduce a la verdadera conciencia de tu Ser.
- No dejes que nada que esté relacionado con pensamientos corporales te demore en tu avance hacia la salvación, ni que la tentación de creer que el mundo puede ofrecerte te retrase.
- No hay nada aquí que valga la pena anhelar.
- Nada aquí es digno de un instante de retraso o de dolor, ni de un solo momento de incertidumbre o de duda.
- Lo que carece de valor no ofrece nada.
- Lo que verdaderamente tiene valor no se puede hallar en lo que carece de valor.
- Nuestra práctica de hoy consiste en abandonar todo pensamiento que tenga que ver con cualquier valor que le hayamos atribuido al mundo.
- Lo liberaremos de cualquier propósito que le hayamos asignado a sus aspectos, fases y sueños.
- Lo consideraremos en nuestra mente como algo carente de propósito y lo relevaremos de todo aquello que queríamos que fuese.
- De esta manera romperemos las cadenas que atrancan la puerta que conduce a nuestra liberación de él, e iremos más allá de sus insignificantes valores y limitados objetivos.
- Permanece muy qued@ en la paz por un rato, y observa cuan alto te elevas por encima del mundo cuando liberas a tu mente de sus cadenas y dejas que busque el nivel donde se siente a gusto.
- Tu mente se sentirá agradecida de poder estar libre por un rato.
- Ella sabe donde le corresponde estar.
- Libera sus alas y volará sin titubeo alguno y con alegría a unirse con su santo propósito.
- Déjala que descanse en su Creador, para que allí se le restituya la cordura, la libertad y le amor.
- Dale hoy diez minutos de descanso en tres ocasiones.
- Y cuando abras los ojos de cada una de estas sesiones no valorarás nada que veas tanto como lo valorabas antes.
- Tu perspectiva del mundo cambiará ligeramente cada vez que le permitas a tu mente liberarse de sus cadenas.
- El mundo no es el lugar donde le corresponde estar.
- Y a ti te corresponde estar allí donde ella quiere estar, y a donde va a descansar cunado la liberas del mundo.
- Tu Guía es infalible.
- Haz que tu mente sea receptiva a Él.
- Permanece en quietud y descansa.
- Protege asimismo a tu mente a lo largo del día.
- Y cuando pienses que algún aspecto o alguna imagen del mundo tiene valor, niégate a encadenar tu mente de esa manera, y, en lugar de ello, repite para tus adentros con tranquila certeza:
- Esto no me tentará a que me demore.
- El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
- Y cuando pienses que algún aspecto o alguna imagen del mundo tiene valor, niégate a encadenar tu mente de esa manera, y, en lugar de ello, repite para tus adentros con tranquila certeza:
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
