«La verdad corregirá todos los errores de mi mente.»

- ¿Qué otra cosa puede corregir las ilusiones sino la verdad?
- ¿Y qué son los errores sino ilusiones que aún no se han reconocido como tales?
- Allí donde la verdad ha hecho acto de presencia los errores desaparecen.
- Simplemente se desvanecen sin dejar ni rastro por el que se pudieses recordar.
- Desaparecen porque, sin a creencia que los sustenta, no tienen vida.
- De esta manera se disuelven en la nada de donde provinieron.
- Del polvo vienen y al polvo volverán, pues lo único que queda es la verdad.
- ¿Puedes imaginarte lo que sería un estado mental en el que no hubiese ilusiones?
- ¿Qué sensación te produciría?
- Trata de recordar algún momento – quizá un minuto, incluso menos- en el que nada vino a perturbar tu paz; en el que te sentiste segur@ de ser amad@ y de estar a salvo.
- Trata entonces de imaginarte cómo sería si en ese momento se pudiera extender hasta el final del tiempo y hasta la eternidad.
- Luego deja que la sensación de quietud que sentiste se multiplique cien veces, y luego cien veces más.
- Entonces tendrás un atisbo, que no es más que un leve indicio del estado en el que tu mente descansará una vez que haya llegado la verdad.
- Sin ilusiones no puede haber miedo, dudas o ataque.
- Cuando la verdad llegue todo dolor cesará, pues no habrá cabida en tu mente para pensamientos transitorios e ideas muertas.
- La verdad la ocupará por completo y te liberará de todas tus creencias en lo efímero.
- No habrá cabida para éstas porque la verdad habrá llegado y ahora dichas creencias no estarán en ninguna parte.
- No se pueden encontrar, pues ahora la verdad lo ocupa todo eternamente.
- Cuando la verdad llega no se queda sólo por un rato para luego desaparecer o convertirse en otra cosa.
- Su forma no cambia ni varía, ni ella va y viene, para luego volver a irse y regresar de nuevo.
- Permanece exactamente como siempre fue, de manera que podamos contar con ella en caso de cualquier necesidad, y confiar, con perfecta certeza, en que estará con nosotros en todas las aparentes dificultades y dudas que engendran las apariencias que el mundo presenta.
- Éstas simplemente desaparecerán cuando la verdad corrija los errores de tu mente.
- Cuando la verdad llega trae en sus alas el don de la perfecta constancia, así como un amor que no se arredra ante el dolor, sino que mira, con seguridad y firmeza, más allá de él.
- He aquí el don de la curación, pues la verdad no necesita defensa y, por lo tanto, no es posible ningún ataque.
- Las ilusiones pueden llevarse ante la verdad para ser corregidas.
- Pero la verdad se alza muy por encima de las ilusiones, y no puede ser llevada ante éstas para hacer que sean verdad.
- La verdad no va y viene, no cambia ni varía, adoptando una ahora y luego otra, evitando la captura y evadiendo la aprehensión.
- No se oculta.
- Se alza en plena luz claramente accesible.
- Es imposible que alguien que la busque verdaderamente no la pueda encontrar.
- Este día le pertenece a la verdad.
- Dale lo que le corresponde, y ella te dará lo que es tuyo.
- No fuiste cread@ para sufrir y morir.
- La Voluntad de tu Padre dispone que esos sueños desaparezcan.
- Deja que la verdad los corrija.
- No estamos pidiendo lo que no tenemos
- Estamos pidiendo simplemente lo que nos pertenece, de manera que podamos reconocer que es nuestro.
- Hoy practicamos con la feliz certeza que emana de la verdad.
- Los titubeantes e inestables pasos de la ilusión no serán nuestro enfoque hoy.
- Estamos tan segur@s de que vamos a triunfar como de que vivimos, de que tenemos esperanzas y de que respiramos y pensamos.
- No tenemos ninguna duda de que hoy caminamos con la verdad, y contamos con ella para que forme parte de todos los ejercicios que habremos de hacer este día.
- Comienza pidiéndole a Aquel que te acompaña en esta empresa que permanezca en tu conciencia conforme vas con Él.
- Tú no estás hecho de carne, sangre y huesos, sino que fuiste creado por el mismo Pensamiento que le concedió a Él el don de la vida.
- Él es tu Herman@, y tan parecido a ti que tu Padre sabe que sois los mismo.
- Es a tu propio Ser al que le pides que te acompañe, y ¿cómo podría Él no estar donde tú estás?
- La verdad corregirá todos los errores de tu mete que te dicen que puedes estar separado@ de Él.
- Habla con Él hoy, y comprométete a permitir que Su función se realice a través de ti.
- Compartir Su función es compartir Su dicha.
- Dispones de Su confianza cuando dices:
- La verdad corregirá todos los errores de mi mente, y descansaré en Aquel que es mi Ser.
- Deja entonces que Él te guíe dulcemente hacia la verdad, la cual te envolverá y te llenará de una paz tan profunda y serena que te será difícil regresar al mundo que te es familiar.
- Aun así, te sentirás feliz de volver a ver ese mundo.
- Pues traerás contigo la promesa de los cambios que la verdad que te acompaña habrá de efectuar en él.
- Éstos serán cada vez mayores con cada regalo de cinco breves minutos que le hagas a Él, y los errores que rodean el mundo quedarán corregidos a medida que permitas que se corrijan en tu mente.
- No te olvides hoy de tu función.
- Cada vez que te dices a ti mism@ con absoluta certeza: «la verdad corregirá todos los errores de mi mente» hablas en nombre de todo@s y de Aquel que liberará al mundo según te libere a ti.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
