«Aceptaré la Expiación para mí mismo.»

- Con esto se acaban todas las decisiones.
- Pues con esta lección llegamos a la decisión de aceptarnos a nosotr@s mism@s tal como Dios nos creó.
- ¿Y qué es elegir sino tener incertidumbre con respecto a lo que somos?
- No hay duda de que no esté arraigada en esto
- No hay pregunta que no sea un reflejo de ello.
- No hay conflicto que no entrañe la simple pregunta: «¿Qué soy?»
- Mas ¿quién podría hacer esta pregunta sino alguien que se ha negado a reconocerse a sí mismo?
- Sólo esta negativa aceptarte a ti mismo es lo que hace que la pregunta parezca sincera.
- Lo único que cualquier cosa viviente puede saber con certeza es lo que ella es.
- Desde esta perspectiva de certeza, contempla otras cosas que tienen tanta certeza como ella misma.
- Tener incertidumbre con respecto a lo que indudablemente eres es una forma de auto-engaño tan monumental, que es difícil concebir su magnitud.
- Estar viv@ y no conocerte a ti mism@ es creer que en realidad estás muerto.
- Pues ¿qué es la vida sino ser lo que eres?
- Y ¿qué otra cosa sino tú podría estar viva en tu lugar?
- ¿Quién es el que duda?
- ¿De qué es de lo que duda?
- ¿A quién le pregunta?
- ¿Quién le puede responder?
- Está simplemente declarando que él no es quien realmente es, y, por lo tanto al creer ser otra cosa, se convierte en inquisidor de lo que esa otra cosa es.
- Sin embargo, no podría estar vivo si no supiese la respuesta
- Si pregunta como si no supiese, ello es señal de que no quiere ser lo que es.
- Mas él ha aceptado lo que es puesto que vive; también ha juzgado contra ello y ha negado su valor, y ha decidido que desconoce la única certeza mediante la cual vive.
- De esta manera se vuelve inseguro con respecto a su vida, pues loo que ésta es, el mismo lo ha negado.
- Esta negación es lo que tengas necesidad de la Expiación.
- Tu negación no cambió en nada lo que eres.
- Pero tú has dividido tu mente en dos parte: una que conoce la verdad y otra que no.
- Tú eres tú mism@.
- De esto no hay duda.
- Sin embargo, lo dudas.
- Mas no te preguntas qué parte ti es la que puede realmente poner en duda lo que eres.
- Aquello que hace esa pregunta no puede realmente ser parte de ti.
- Pues le hace la pregunta a alguien que sabe la respuesta.
- Mas si fuese parte de ti, entonces la certeza sería imposible.
- La Expiación pone fin a la extraña idea de que posible dudar de ti mism@ y no estar segur@ de lo que realmente eres.
- Esto es el colmo de la locura.
- Sin embargo, es la pregunta universal del mundo.
- ¿Qué puede eso significar sino que el mundo está loco?
- ¿Por qué aceptar su locura aceptando la desafortunada creencia de que lo que aquí es universal es verdad?
- Nada de lo que el mundo cree es verdad.
- Pues el mundo es un lugar cuyo propósito es servir de hogar para que aquellos que dicen no conocerse a sí mismos puedan venir a cuestionar lo que son.
- Y seguirán viniendo hasta que se acepte la Expiación y aprendan que es imposible dudar de uno mismo, así como no ser conscientes de lo que se es.
- Lo único que se te puede pedir es tu aceptación, pues lo que eres es algo incuestionable.
- Lo que eres fue establecido para siempre en la Santa Mente de Dios y en la tuya propia.
- Está tan lejos de cualquier duda o de que se cuestione que inquirir lo que debe ser es prueba suficiente de que crees en la contradicción de que no sabes aquello que es imposible que no sepas.
- ¿Es esto es una pregunta, o bien una afirmación que se niega a sí misma?
- No sigamos tolerando que nuestras santas mentes se entretengan en semejantes insensateces.
- Tenemos una misión aquí.
- No vivimos a reforzar la locura en la que una vez creímos.
- No nos olvidemos del objetivo que aceptamos
- Vinimos a alcanzar mucho más que nuestra propia felicidad.
- Lo que aceptamos ser , proclama lo que todo el mundo no puede sino ser junto con nosotros.
- No le falles a tus herman@s, pues, de lo contrario, te estarás fallando a ti mism@.
- Contémplalos con Amor para que puedan saber que forman parte de ti y que tú formas parte de ellos.
- Esto es lo que la Expiación enseña, y lo que demuestra que la unidad del Hijo de Dios no se ve afectada por su creencia de que no sabe lo que es.
- Acepta hoy la Expiación, no para cambiar la realidad, sino simplemente para aceptar la realidad de lo que eres, y luego sigue tu camino regocijándote en el infinito Amor de Dios.
- Esto es lo único que se nos pide hacer.
- Esto es lo único que haremos hoy.
- Dedicaremos cinco minutos por la mañana y cinco por la noche a tener presente nuestro cometido de hoy.
- Comenzaremos con este repaso acerca de nuestra misión.
- Aceptaré la Expiación para mí mism@, pues aún soy tal como Dios me creó.
- No hemos perdido el conocimiento que Dios nos dio cuando nos creó semejantes a Él.
- Podemos recordarlo por todos, pues en la creación todas las mentes son una.
- Y en nuestra memoria yace el recuerdo de lo mucho que en verdad amamos a nuestros hermanos, de lo mucho que cada mente es parte de nosotros, de cuan fieles nos han sido realmente y de como el Amor de nuestro Padre los incluye a todos.
- Comenzaremos con este repaso acerca de nuestra misión.
- Como muestra de gratitud por toda la creación, y en el Nombre de su Creador y de Su Unidad con todos los aspectos de la creación, reiteramos hoy nuestra dedicación a nuestra causa cada hora, dejando a un lado todos los pensamientos que nos pudiesen desviar de nuestro santo propósito.
- Durante varios minutos deja que tu mente quede libre de todas las disparatadas telarañas que el mundo quiere tejer en torno al santo Hijo de Dios.
- y date cuenta de lo frágiles que son las cadenas que parecen mantener fuera de tu conciencia el conocimiento de ti mismo, según repites:
- Aceptaré la Expiación para mí mism@, pues aún soy tal como Dios me creó.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
