«Soy tal como Dios me creó.»

- Sólo con que mantuvieses este pensamiento fijo en la mente, el mundo se salvaría.
- Lo repetiremos de vez en cuando, según vayamos alcanzando nuevos niveles en nuestro aprendizaje.
- Y a medida que avances tendrá cada vez más significado para ti.
- Estas palabras son sagradas, pues son las palabras que Dios dio como respuesta al mundo que tú construiste.
- Con ellas éste desaparece, y todo lo que se ve en sus brumosas nubes y vanas ilusiones se desvanece cuando se pronuncian estas palabras, pues proceden de Dios.
- He aquí la palabra mediante la cual el Hij@ se convirtió en la felicidad de Su Padre, en Su Amor y en Su compleción.
- He aquí donde se proclama la creación y donde se honra tal como es.
- No hay sueño que no se disipe con estas palabras; no hay pensamiento de ilusión o de pecado en dicho sueño que no se desvanezca ante su poder.
- Estas palabras son la trompeta del despertar que resuena por todo el mundo.
- Los muertos despiertan en respuesta a su llamada.
- y los que viven y oyen ese sonido jamás verán la muerte.
- Santo e en verdad la persona que suyas estas palabras; que se levanta con ellas en su mente, las recuerda a lo largo del día, y por la noche se las lleva consigo al irse a dormir.
- Sus sueños son felices y su descanso está asegurado, su seguridad es indudable y su cuerpo goza de perfecta salud porque duerme y despierta con la verdad ante sí en todo momento.
- Salvará al mundo porque le dará a éste lo mismo que él recibe cada vez que practica las palabras de la verdad.
- Nuestra práctica de hoy es muy simple.
- Pues las palabras que utilizamos son poderosas y no necesitan pensamientos adicionales para producir un cambio en la mente de quien las utiliza.
- Este cambio es tan absoluto, que ahora dicha mente se convierte en la tesorería en la que Dios deposita todos Sus dones y todo Su Amor, para que sean distribuidos por todo el mundo, se multipliquen al darse y se conserven intactos porque su compartir es ilimitado.
- Y así aprendes a pensar en dios.
- La visión de Cristo ha restaurado tu vista al haber rescatado tu mente.
- Hoy te honramos a ti.
- Tienes derecho a la perfecta santidad que ahora aceptas.
- Con esta aceptación todo el mundo se salva, pues, ¿quién seguiría abrigando el pecado cuando una santidad como ésta ha bendecido al mundo?
- ¿Quién podría desesperarse cuando la perfecta dicha es suya y está al alcance de todos como remedio para el pesar y la miseria, para toda sensación de pérdida y para escapar totalmente del pecado y la culpabilidad?
- Y ¿quién no sería ahora un hermano para ti, al ser tú salvador y redentor?
- ¿Quién no te abriría su corazón amorosamente, ansioso de unirse a uno que es tan santo como él?
- Tú eres tal como Dios te creó.
- Estas palabras disipan la noche , y ya no hay más oscuridad.
- La luz ha venido hoy a bendecir el mundo.
- Pues tú has reconocido al Hij@ de Dios, y en ese reconocimiento radica el del mundo.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
