«Que mi mente no niegue el pensamiento de Dios.»

- ¿Qué es lo que hace que este mundo parezca real sino la negación de la verdad que se encuentra más allá de él?
- ¿Qué otra cosa sino tus pensamientos de aflicción y de muerte ensombrecen la perfecta felicidad y vida eterna que la Voluntad de tu Padre dispone para ti?
- ¿Y qué otra cosa sino las ilusiones podrían ocultar lo que no puede ser?
- Qué podría privarte de lo que te pertenece sino tu propia decisión de no verlo, al negar que se encuentra ahí?
- El pensamiento de Dios te creó.
- Y no te ha abandonado ni tú has estado nunca separado de él ni siquiera por un instante.
- Te pertenece.
- Gracias a él vives.
- Es tu Fuente de vida, pues te mantiene unido a él, y todo es uno contigo porque él jamás te abandonó.
- El pensamiento de Dios te protege, cuida de ti, hace que tu lecho sea mullido y allana tu camino, al iluminar tu mente con gozo y amor.
- Tanto la eternidad como la vida eterna refulgen en tu mente porque el Pensamiento de Dios no te ha abandonado y todavía se encuentra en ti.
- ¿Quién negaría su seguridad, su paz, su alegría, su curación y tranquilidad de espíritu, así como su sereno descanso y apacible despertar, si reconociese donde se encuentran?
- ¿No se repararía de inmediato par asalir a su encuentro, abandonado todo lo demás como algo sin valor en comparación?
- Y una vez que los hubiera encontrado, ¿No se aseguraría que se permanecieran con él y él con ellos?
- No niegues el Cielo.
- Hoy se te concede sólo con que lo pidas.
- No es necesario tampoco que percibas cuan grande es este regalo ni ucmato habrá cambiado tu mente antes de que te llegue.
- Pídelo y se te concederá.
- La convicción radica en él.
- Hasta que no le des la bienvenida como algo que te pertenece, seguirás en la incertidumbre.
- Más Dios es justo.
- No tienes que tener certeza para recibir sólo que lo que tu aceptación puede otorgar.
- Pide con fervor.
- No tienes que estar seguro de que lo que estás pidiendo es lo único que deseas.
- Más cuando lo hayas recibido sabrás que estás en posesión del tesoro que siempre anhelaste.
- ¿Por qué otra cosa ibas a querer intercambiarlo?
- ¿Qué podría inducirte ahora a dejarlo desaparecer de tu estática visión?
- Pues verlo te demuestra que has cambiado tu ceguera por los ojos videntes de Cristo, y que tu mente ha decidido abandonar la negación y aceptar el Pensamiento de Dios como tu herencia.
- Y ahora las dudas son cosas del pasado, el final de la jornada es indudable y se te ha concedido la salvación.
- Ahora el poder de Cristo mora en tu mente, para que puedas curar como fuiste curado.
- Pues ahora te cuentas entre los salvadores del mundo.
- Ése es tu único destino
- ¿Consentiría Dios acaso que Su Hijo permaneciese eternamente hambriento por haberse negado a sí mismo el sustento que le es menester para poder vivir?
- La abundancia mora en él, y la privación no puede separarlo del Amor vivificante de Dios, ni de su hogar.
- Practica hoy llen@ de esperanza.
- Pues tener esperanza está ciertamente justificado.
- Tus dudas no tienen sentido, pues dios goza de perfecta certeza.
- Y el pensamiento de Él nunca está ausente.
- La certeza no puede sino morar en ti que eres Su anfitrión.
- Este curso elimina toda duda que hayas interpuesto entre Él y tu certeza acerca de Él.
- Contamos con Dios, no con nosotros mismos, para que nos de certeza.
- Y en Su nombre practicamos tal como Su palabra nos indica que hagamos.
- Su certeza se encuentra tras cada una de nuestras dudas.
- Su amor, tras cada uno de nuestros temores.
- El pensamiento de l todavía se encuentra en nuestras mentes más allá de todo sueño, tal como Su Voluntad dispone.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
