«No soy la única persona que experimenta los efectos de mis pensamientos».

- La idea de hoy es evidentemente la razón por la que lo que ves no te afecta a ti solamente.
- Notarás que las ideas que presentamos relacionadas con el acto de pensar a veces preceden a las que están relacionadas con la percepción, mientras que en otras ocasiones se invierte ese orden.
- Eso se debe a que el orden en sí no importa.
- El acto de pensar y sus resultados son en realidad simultáneos, ya que causa y efecto no están nunca separados.
- Hoy volvemos a hacer hincapié en el hecho de que las mentes están unidas.
- Rara vez se acoge bien esta idea al principio, puesto que parece acarrear un enorme sentido de la responsabilidad, e incluso puede considerarse como una «invasión de la vida íntima.»
- Sin embargo, es un hecho que no existen pensamientos privados.
- A pesar de tu resistencia inicial a esta idea, ya entenderás que para que la salvación sea posible, esta idea tiene que ser verdad.
- Y la Salvación tiene que ser posible porque es la Voluntad de Dios.
- El minuto de búsqueda mental que se requiere para los ejercicios de hoy debe hacerse con los ojos cerrados.
- Repite primero la idea de hoy y escudriña luego tu mente en busca de aquellos pensamientos que se encuentren en ella en ese momento.
- A medida que examines cada uno de ellos, descríbelo en función del personaje o tema central que contenga, y mientras lo mantienes en mente, di:
- «No soy la única persona que experimenta los efectos de este pensamiento acerca de _______»
- El requisito de ser lo más imparcial posible al seleccionar los objetos para las sesiones de práctica ya te debe resultar bastante familiar a estas alturas, y de aquí en adelante no se repetirá diariamente, aunque se incluirá de vez en cuando a modo recordatorio.
- No olvides, sin embargo, que seleccionar los objetos al azar en todas las sesiones de práctica seguirá siendo esencial hasta el final.
- Esta falta de orden en el proceso de selección es lo que hará finalmente tenga sentido para ti el hecho de que no hay grados de dificultad en los milagros.
- Además de las aplicaciones de la idea de hoy «según lo dicte la necesidad», se requieren por lo menos 3 sesiones de práctica, aunque el tiempo requerido para las mismas podría acortarse si ello fuese necesario.
- No intentes hacer más de cuatro.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
Accede al siguiente ejercicio aquí: Lección 20 – Un Curso de Milagros
