Le he dado a todo lo que veo en esta habitación (en esta calle, desde esta ventana, en este lugar) todo el significado que tiene para mi.
- Los ejercicios que se deben llevar a cabo con esta idea son iguales a los de la primera lección.

CORDURA Y ESTABILIDAD MENTAL - Comienza con las cosas que estén cerca de ti, y aplica la idea a cualquier cosa en la que tu mirada se pose.
- Extiende luego tu campo visual.
- Gira la cabeza de modo que puedas incluir lo que se encuentre detrás de ti.
- Sé tan imparcial como puedas al seleccionar los objetos a los que vas a aplicar la idea; no te concentres en nada en particular, ni trates de incluir todo lo que veas en una zona determinada, ya que eso causaría tensión.
- Echa simplemente una rápida mirada a tu alrededor, tratando de evitar la selección de objetos en función de su tamaño, brillantez, color o material, o de la relativa importancia que tenga para ti.
- El simple hecho de ver un objeto lo convierte en tu selección.
- Trata de aplicar la idea con la misma facilidad a un cuerpo que a un botón, a una mosca que a un piso, a un brazo que a una manzana.
- El único criterio a seguir para aplicar la idea a algo es simplemente que tus ojos se hayan posado sobre ello.
- No trates de incluir nada en particular, pero asegúrate de no excluir nada deliberadamente.
- Esta mesa tiene el significado que yo le he dado.
- Esa lámpara tiene el significado que yo le he dado.
- Esa sombra tiene el significado que yo le he dado.
- Ese cuadro tiene el significado que yo le he dado.
¿Cómo te has sentido al hacer este ejercicio?
Accede al siguiente ejercicio aquí: Lección 3 – Un curso de Milagros
