Que mi mente esté en paz y que todos mis pensamientos se aquieten.
1. El Perdón

- Padre hoy vengo a Tí en busca de la paz que sólo Tú puedes dar.
- Vengo en silencio.
- Y en la quietud de mi corazón -en lo más recóndito de mi mente- espero y estoy a la escucha de Tu Voz.
- Padre mío, háblame hoy.
- Vengo a oír Tu Voz en silencio, con certeza y con amor, seguro que oirás mi llamada y de que me responderás.
- Y ahora aguardamos silenciosamente.
- Dios está aquí porque esperamos juntos.
- Estoy seguro de que Él te hablará y de que tú le oirás.
- Acepta mi confianza, pues es la tuya.
- Nuestras mentes están unidas.
- Esperamos con un sólo propósito: oír la respuesta de nuestro Padre a nuestra llamada, dejar que nuestros pensamientos se aquieten y encontrar Su paz, para oírle hablar de lo que nosotros somos y para que él Se revele a su Hij@.
