“Este día se lo dedico a Dios. Es el regalo que le hago”

- Hoy no dirigiré la vida por mi cuenta.
- No entiendo el mundo, por tanto, tratar de dirigir mi vida por mi cuenta es una locura.
- Más hay Alguien que sabe qué es lo que más me conviene.
- Y Él se alegra de tomar por mí únicamente aquellas decisiones que me conducen a Dios.
- Pongo este día en Sus manos, pues no quiero demorar mi regreso al hogar, y es el que conoce el camino que me conduce a Dios.
- Y así, ponemos este día en Tus Manos.
- Venimos con mentes completamente receptivas.
- No pedimos nada que creamos desear.
- Concédenos tan sólo lo que Tú deseas que recibamos.
- Tú conoces nuestros deseos y necesidades.
- Y nos concederás todo lo que sea necesario para ayudarnos a encontrar el camino que nos lleva hasta Ti.
