”Que no me olvide de mi propósito.”

- Si me olvido de mi objetivo no podré sino estar confundido o inseguro acerca de quién soy, y así, mis acciones no podrá sino ser conflictivas.
- Nadie puede estar al servicio de objetivos contradictorios, y servirlo bien.
- Tampoco puede desenvolverse sin que se abata sobre él una profunda angustia y depresión.
- Resolvamos hoy, por lo tanto, recordar lo que queremos realmente, para así unificar nuestros pensamientos y acciones de manera que tengan sentido y para llevar a cabo únicamente lo que Dios quiere que hagamos ese día.
- Padre, el perdón es el único medio que Tú has elegido para nuestra salvación.
- No permitas que nos olvidemos de que no tenemos otra voluntad que la Tuya.
- Y así, nuestro propósito tienen asimismo que ser el Tuyo si queremos alcanzar la Paz que Tú has dispuesto para nosotros.
