«Por encima de todo quiero ver».

- La idea de hoy expresa algo más fuerte que una simple resolución.
- Le da prioridad a la visión por encima de todos tus demás deseos.
- Quizá te sientas indecis@ con respecto a usar esta idea o no, debido a que no estás seguro de que eso es lo que realmente quieres.
- Eso no importa.
- El propósito de los ejercicios de hoy es aproximar un poco más el momento en que esta idea sea completamente verdadera para ti.
- Puede que sientas una gran tentación de creer que se te está pidiendo algún tipo de sacrificio cuando dices que por encima de todo quieres ver.
- Si sientes incomodidad por la falta de reserva que esta idea entraña, añade:
- La visión no le cuesta nada a nadie.
- Si el temor a perder algo aún persiste, di además:
- Tan solo puede bendecir.
- Si sientes incomodidad por la falta de reserva que esta idea entraña, añade:
- Necesitas repetir la idea de hoy muchas veces para obtener el máximo beneficio.
- Se debe repetir al menos cada media hora, incluso más si es posible.
- Puedes intentarlo cada quince o veinte minutos.
- Se recomienda que al despertarte o poco después, establezcas un horario fijo según el cual vas a repetir la idea de hoy, y que trates de adherirte a él durante todo el día.
- Será fácil hacerlo, incluso si estás conversando u ocupad@ en otra cosa cuando llegue el momento de repetirla.
- Siempre se puede repetir una frase corta silenciosamente sin que ello interfiera en nada
- Lo que realmente importa es: ¿con qué frecuencia te vas a acordar?
- ¿Hasta qué punto quieres que esa idea sea verdad?
- Si contestas a una de estas preguntas habrás contestado a la otra.
- Probablemente te saltarás algunas prácticas, o tal vez muchas.
- No dejes que eso te perturbe, pero trata de adherirte al horario establecido de ahí en adelante.
- Si sientes que una sola vez durante todo el día fuiste completamente sincer@ al repetir la idea de hoy, puedes estar segur@ de que con ello te habrás ahorrado muchos años de esfuerzo.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
Accede al siguiente ejercicio aquí: Lección 28 – Un curso de Milagros
