“¿Qué límites podría imponerle yo al hij@ de Dios?”

- Aquel que Dios creó ilimitado es libre.
- Puedo inventar una prisión para él, más solo en ilusiones, no en la realidad.
- Ningún pensamiento de Dios ha abandonado la Mente de su Padre.
- Ningún pensamiento de Dios está limitado en modo alguno.
- Ningún pensamiento de Dios puede dejar de ser eternamente puro.
- ¿Puedo acaso imponerle límites al Hij@ de Dios, cuando su Padre dispuso que fuese ilimitado y semejante a Él en libertad y amor?
- Hoy quiero rendir honor a Tu Hij@, pues sólo así puedo encontrar el camino que me conduce hasta Ti.
- Padre, no le impondré límite alguno al Hij@ que Tú amas y que creaste ilimitado.
- El honor que le rindo a él Te lo rindo a Ti, y lo que es para Ti es también para mí.
