«Soy bendit@ por ser un hij@ de Dios».

- Comenzamos hoy a afirmar algunas de las bienaventuranzas a las que tienes derecho por ser quien eres.
- Hoy no se requieren largas sesiones de práctica, sino muchas cortas y frecuentes.
- Lo ideal sería una cada 10 minutos, y se te anima a que trates de mantener este horario y a adherirte a él siempre que puedas.
- Si te olvidas, trata de nuevo.
- Si hay largas interrupciones, trata de nuevo.
- Siempre que te acuerdes, trata de nuevo.
- No es preciso que cierres los ojos durante los ejercicios, aunque probablemente te resultará beneficioso hacerlo.
- Mas puede que durante el día te encuentres en situaciones en las que no puedas cerrar los ojos
- No obstante, no dejes de hacer la sesión por esto.
- Puedes practicar muy bien en cualquier circunstancia, si realmente deseas hacerlo.
- Los ejercicios de hoy no requieren ningún esfuerzo ni mucho tiempo.
- Repite la idea de hoy y luego añade varios de los atributos que asocias con ser un Hij@ de Dios, aplicándotelos a tu mism@.
- Una sesión de practica podría consistir en lo siguiente:
- Soy bendit@ por ser un Hij@ de Dios.
- Soy feliz y estoy en paz; soy amoros@ y estoy content@.
- Otra podría ser:
- Soy bendit@ por ser un Hij@ de Dios.
- Estoy calmad@ y seren@; me siento segur@ y confiad@.
- Si sólo dispones de un momento, basta con que simplemente te digas a ti mism@ que eres bendit@ por ser un Hij@ de Dios.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
