Nunca estoy disgustad@ por la razón que creo.

- Esta idea, al igual que la anterior, puede aplicarse a cualquier persona, situación o acontecimiento que creas que te está causando dolor.
- Aplícala específicamente a lo que, según tú, es la causa de tu disgusto, y usa, para describir el sentimiento, el término que te parezca más preciso.
- El disgusto puede manifestarse en forma de miedo, preocupación, depresión, ansiedad, ira, odio, celos o un sin número de otras formas, y cada una de ellas se percibirá como algo diferente.
- Mas no es cierto que sean diferentes.
- Sin embargo, hasta que aprendas que la forma no importa, cada una de ellas constituirá materia apropiada para los ejercicios de hoy.
- Aplicar la misma idea cada una de ellas por separado es el primer paso que te lleva a reconocer finalmente que todas ellas son lo mismo.
- Aplica la idea de hoy a lo que percibas como causa específica de cualquier forma de disgusto, usa el nombre del disgusto de que se trate, así como la causa que le atribuyes. Por ejemplo:
- No estoy enfadad@ con ________ por la razón que creo.
- No tengo miedo de _________ por la razón que creo.
- Pero una vez más, esto no debe sustituir a las sesiones de práctica en las que primero examinas tu mente en busca de lo que crees son las «causas» del disgusto, y las formas del disgusto que, según tú, resultan de ellas.
- En estos ejercicios incluso más que en los anteriores, es posible que te resulte más difícil ser imparcial y evitar concederles más importancia a unos temas que a otros.
- Tal vez te resulte útil encabezar los ejercicios con la siguiente afirmación:
No hay disgustos pequeños. Todos perturban mi paz mental por igual.
- Luego busca en tu mente cualquier cosa que te esté afligiendo, independientemente de si te está afligiendo poco o mucho.
- Es posible también que te sientas menos dispuest@ a aplicar la idea de hoy a algunas de las causas de los disgustos que percibes que a otras. De ocurrir eso, piensa en primer lugar en lo siguiente:
No puedo conservar esta forma de disgusto y al mismo tiempo desprenderme de las demás. Para los efectos de estos ejercicios, pues, las consideraré a todas como si fuesen iguales.
- Escudriña luego tu mente durante un minuto más o menos y trata de identificar las diferentes formas de disgustos que te estén perturbando, haciendo caso omiso de la relativa importancia que tal vez les atribuyas.
- Aplica la idea de hoy a cada una de ellas, usando el nombre de la causa del disgusto tal como las percibas, y el del sentimiento tal como lo experimentes. Los siguientes son ejemplos adicionales:
- No estoy preocupad@ acerca de _____ por la razón que creo.
- No estoy deprimid@ acerca de ______ por la razón que creo.
- Aplica la idea de hoy a cada una de ellas, usando el nombre de la causa del disgusto tal como las percibas, y el del sentimiento tal como lo experimentes. Los siguientes son ejemplos adicionales:
- Tres o cuatro veces será suficiente.
¿Cómo te has sentido con el ejercicio de hoy?
Accede al siguiente ejercicio aquí: Lección 6 – Un Curso de Milagros
