«Yo soy la luz del mundo.»
- ¿Quién es la luz del mundo sino el Hijo de Dios?

Perdón y Liberación - Por lo tanto, eso no es más que una afirmación de la verdad acerca de ti.
- Es lo opuesto a una afirmación de orgullo, de arrogancia de autoengaño.
- No describe el concepto de ti mism@ que tú has forjado.
- No se refiere a ninguna de las características con las que has dotado a tus ídolos.
- Se refiere a ti tal como fuiste cread@, por Dios.
- Expresa simplemente la verdad.
- Para el ego la idea de hoy es el epítome de la auto-glorificación.
- Pero el ego no sabe lo que es la humildad y la confunde con la auto-degradación.
- La humildad consiste en aceptar el papel que te corresponde en la salvación y no aceptar ningún otro.
- No es humildad insistir en que no puedes ser la luz de mundo si ésa es la función que Dios Mismo te asignó.
- Es sólo la arrogancia la que afirmaría que ésa no puede ser tu función, y la arrogancia es siempre cosa del ego.
- La verdadera humildad requiere que aceptes la idea de hoy porque es la Voz de Dios la que te dice que es verdad.
- Este es uno de los primeros pasos en el proceso de aceptar tu verdadera función en la tierra.
- Es un paso gigantesco que te conducirá al lugar que te corresponde ocupar en la salvación.
- Es una gran aseveración categórica de tu derecho a la salvación y un reconocimiento del poder que se te ha otorgado para salvar a otros.
- Debes reflexionar hoy acerca de esta idea tan a menudo como puedas.
- Es la respuesta perfecta a todas las ilusiones y, por ende, a toda tentación.
- La idea de hoy lleva todas las imágenes que tú has forjado de ti mism@ ante la verdad y te ayuda a seguir adelante en paz, sin agobios y segur@ de tu propósito.
- Hoy se deben llevar a cabo tantas sesiones de práctica como sea posible, aunque no es necesario que ninguna exceda uno o dos minutos de duración.
- Debes empezar cada sesión de práctica diciéndote a ti mism@:
- «Yo soy la Luz del mundo.»
- «Esa es mi única función.»
- «Por eso es por lo que estoy aquí.»
- Piensa entonces en estas afirmaciones por unos breves momentos, preferiblemente con los ojos cerrados si las circunstancias lo permiten.
- Deja que te vengan a la mente unos cuantos pensamientos afines y, si observas que tu mente se aparta del tema central, repite la idea de hoy para tus adentros.
- Debes empezar cada sesión de práctica diciéndote a ti mism@:
- Asegúrate de de comenzar y finalizar el día con una sesión de práctica.
- De este modo te despertarás reconociendo la verdad acerca de ti mism@, la reforzarás a lo largo del día y te irás a dormir reafirmando tu función y el único propósito que tienes aquí.
- Estas dos sesiones de práctica pueden ser más largas que las demás si te resultan útiles y deseas extenderlas.
- La idea de hoy va mucho más allá de la mezquina opinión que el ego tiene de ti y de tu propósito.
- Como portador(a) de la salvación que eres, esto es obviamente necesario.
- Este es el primero de una serie de pasos gigantescos que vamos a dar durante las próximas semanas.
- Trata de empezar hoy a sentar las bases para estos avances.
- Tú eres la luz del mundo.
- Dios ha edificado Su plan para la salvación de Su Hij@ sobre ti.
¿Cómo te has sentido con el ejercicio de hoy?
