Estos pensamientos no significan nada. Son como las cosas que aparecen en esta habitación (en esta calle, desde esta ventana, en este lugar).
- Estos ejercicios, a diferencia de los anteriores, no comienzan con la idea de hoy.
- Da comienzo a estas sesiones de práctica observando los pensamientos que crucen tu mente durante un minuto más o menos.
- Luego aplícales la idea.
- Si ya eres consciente de pensamientos que no te hacen feliz, úsalos como sujetos para la idea.
- No selecciones, no obstante, sólo los pensamientos que a tu parecer son «malos».
- Si te acostumbras a observar tus pensamientos, descubrirás que estos representan una mezcla tal que, en cierto sentido, a ninguno de ellos puede calificársele de «bueno» o «malo».
- Por eso es por lo que no significan nada.
- Al seleccionar los sujetos para la aplicación de la idea de hoy, se requiere la acostumbrada especificidad.
- No temas usar los pensamientos «buenos» ni «malos».
- Ninguno de ellos constituye tus pensamientos reales, los cuales se encuentran ocultos tras ellos.
- Los «buenos» no son sino sombras de lo que está más allá, y las sombras dificultan la visión.
- Los «malos» son obstáculos para la visión y, por lo tanto, te impiden ver.
- No te interesan ni unos ni otros.
- Este es un ejercicio importante, y se repetirá de vez en cuando de forma ligeramente distinta.
- Nuestra meta es entrenarte en los primeros pasos hacia el objetivo de poder separar lo que no tiene significado de lo que sí lo tiene.
- Representa el primer esfuerzo en el objetivo a largo plazo de aprender a ver que lo que carece de significado se encuentra fuera de ti, y lo significativo dentro.
- Es también el comienzo del entrenamiento que le permitirá a tu mente distinguir entre lo que es lo mismo y lo que es diferente.
- Al usar tus pensamientos como sujetos para la aplicación de la idea de hoy, identifica cada uno de ellos por la figura o acontecimiento central que contenga. Por ejemplo:
«Este pensamiento acerca de __________ no significa nada. Es como las cosas que veo en esta habitación (calle, etc.).»

PERDÓN Y LIBERACIÓN - Puedes aplicar la idea asimismo a cualquier pensamiento en particular que reconozcas que es perjudicial.
- Esta práctica es útil, pero no sustituye al procedimiento de selección más al azar que debe seguirse al llevar a cabo los ejercicios.
- En cualquier caso, no examines tu mente más de un minuto.
- Aún no tienes suficiente experiencia como para poder evitar la tendencia a preocuparte innecesariamente.
- Además, puesto que estos ejercicios son los primeros de su índole, tal vez te resulte especialmente difícil suspender todo juicio en conexión, con tus pensamientos.
- No repitas los ejercicios más de tres o cuatro veces al día.
- Volveremos a ellos más adelante.
¿Cómo te ha resultado el ejercicio del día de hoy?
Accede al siguiente ejercicio aquí: Lección 5 – Un Curso de Milagros
