«Dios en mi Padre y Él ama a su Hij@.»
1. El Perdón

- Mi verdadera identidad es tan invulnerable, tan sublime e inocente, tan gloriosa y espléndida y tan absolutamente benéfica y libre de culpa, que el Cielo la contempla para que ella lo ilumine.
- Ella ilumina también el mundo.
- Mi verdadera identidad es el regalo de mi Padre me hijo y el que yo a mi vez le hago al mundo.
- No hay otro regalo, salvo este, que se puede dar o recibir.
- Mi verdadera identidad y sólo ella es la realidad.
- Es el final de las ilusiones.
- Es la verdad.
- Mi nombre, ¡oh Padre!, todavía te es conocido.
- Yo lo he olvidado, y no sé adónde me dirijo, quien soy, ni qué es lo que debo hacer.
- Recuérdamelo ahora, Padre, pues estoy cansad@ del mundo que veo.
- Revélame lo que Tú deseas que vea en su lugar.
