«Padre, hoy vuelvo a ser Tu Hij@ .»

- Hoy vislumbraremos el momento en que los sueños de pecado y de culpa hayan desaparecido y hayamos alcanzado la santa paz de la que nunca nos habíamos apartado.
- Sólo un instante ha transcurrido entre la eternidad y lo intemporal.
- Y fue tan fugaz que no hubo interrupción alguna en la continuidad o en los pensamientos que están eternamente unidos cual uno sólo.
- Jamás ocurrió nada que perturbase la paz de Dios el Padre ni la del Hij@.
- Hoy aceptamos la veracidad de este hecho
- Te agradecemos, Padre, que no podamos perder el recuerdo de Ti ni el de Tu Amor.
- Reconocemos nuestra seguridad y Te damos las gracias por todos los dones que nos has concedido, por toda la amorosa ayuda que nos has prestado, por Tu inagotable paciencia y por habernos dado Tu Palabra de que hemos sido salvados.
