Nada de lo que veo en esta habitación (en esta calle, desde la ventana, en este lugar) significa nada.
- Mira ahora lentamente, a tu alrededor, y aplica esta idea de manera muy concreta a todo lo que veas:

PASIÓN - Esa mesa no significa nada.
- Esa silla no significa nada.
- Esta mano no significa nada.
- Este pie no significa nada.
- Este lápiz no significa nada.
- Luego mira más allá de lo que se encuentra inmediatamente alrededor tuyo, y aplica la idea dentro de un campo más amplio:
- Esta puerta no significa nada.
- Ese cuerpo no significa nada.
- Esa lámpara no significa nada.
- Esta puerta no significa nada
- Ese letrero no significa nada.
- Esa sombra no significa nada.
- Observa que estas expresiones no siguen ningún orden determinado, ni hacen distinción entre la clase de cosas a las que se aplica.
- Ese es el propósito del ejercicio.
- La afirmación debe aplicarse sencillamente a cualquier cosa que veas.
- Al practicar con la idea del día, hazlo con total imparcialidad.
- No trates de aplicarla a todo lo que se encuentre dentro de tu campo visual, pues estos ejercicios no deben convertirse en un ritual.
- Asegúrate solamente de no excluir nada en particular.
- Desde el punto de vista de la aplicación de la idea, una cosa es igual a cualquier otra.
- Las tres primeras lecciones no deben hacerse más de dos veces al día, preferiblemente una vez por la mañana y otra por la noche.
- No deben pasar de un minuto más o menos, a no ser que eso cause una sensación de premura.
- Una cómoda sensación de reposo es esencial.
¿Cómo te has sentido al hacer este ejercicio?
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