“Mi santo Ser mora en ti, Hij@ de Dios.”

- Padre, me diste a todos tus hijos para que fueran mis salvadores y mis consejeros de visión; los heraldos de tu santa Voz.
- En ellos Tú te ves reflejado y en ellos Cristo me contempla desde mi Ser.
- No permitas que Tu santo Hij@ se olvide de Tu santo Nombre.
- No permitas que Tu Hij@ se olvide de su santo Origen.
- No permitas que Tu Hij@ se olvide de que su nombre es el Tuyo.
- En este día entramos en el paraíso, invocando el Nombre de Dios y el nuestro, reconociendo nuestro Ser en cada uno de nosotros y unidos en el santo Amor de Dios.
- ¡Cuántos salvadores nos ha dado Dios!
- ¿Cómo podríamos perdernos en nuestro trayecto hacia Él, cuando Él ha poblado el mundo con aquellos que señalan hacia Él, y nos ha dado la vista para poder contemplarlos.
