“El perdón es el único regalo que doy.”

- El perdón es el único regalo que doy, ya que es el único que deseo.
- Y todo lo que doy, es a mi mismo a quien se lo doy
- Ésta es la sencilla fórmula de la salvación.
- Y yo, que quiero salvarme, la adoptaré, para regir mi vida por ella en un mundo que tienen necesidad de salvación y se salvará al aceptar yo la Expiación para mí mism@.
- Padre, ¡cuán certeros son tus caminos; cuán seguro su desenlace final y cuan fielmente se ha trazado y logrado cada paso de mi salvación mediante Tu Gracia!
- Gracias a Ti por Tus eternos regalos, y gracias a Ti también por mi Identidad.
Instrucciones para la Segunda Parte de Un Curso de Milagros
