«Dios es el Amor en el que perdono».

- Dios no perdona porque nunca ha condenado.
- Y primero tienen que haber condenación para que el perdón sea necesario.
- El perdón es la mayor necesidad de este mundo, y esto se debe a que es un mundo de ilusiones.
- Aquellos que perdonan se liberan a sí mismos de las ilusiones, mientras que los que se ruegan a hacerlo se atan a ellas.
- De la misma manera en que sólo te condenas a ti mism@, de igual modo, sólo te perdonas a ti mism@.
- Pero si bien Dios no perdona, su Amor es , no obstante, la base del perdón.
- El miedo condena y el amor perdona.
- El perdón, pues, des-hace lo que el miedo ha producido, y lleva de nuevo a la mente a la conciencia de Dios.
- Por esta razón, al perdón puede llamársele verdaderamente salvación.
- Es el medio a través del cual desaparecen las ilusiones.
- Los ejercicios de hoy requieren por lo menos tres sesiones de práctica de cinco minutos completos, y el mayor número posible de las más cortas.
- Como de costumbre, comienza las sesiones de práctica más largas repitiendo la idea de hoy para tus adentros.
- Cierra los ojos mientras lo haces, y dedica un minuto o dos a explorar tu mente en busca de aquellas personas a quienes no has perdonado.
- No importa en qué medida no las hayas perdonado.
- O las has perdonado completamente o no las has perdonado en absoluto.
- Si estás haciendo los ejercicios correctamente no deberías tener ninguna dificultad en encontrar un buen número de personas a las que no has perdonado.
- En general, se pueden asumir correctamente que cualquier persona que no te caiga bien es un sujeto adecuado.
- Menciona cada una de ellas por su nombre y di:
- (Nombre), Dios es el Amor en el que te perdono.
- El propósito de la primera fase de las sesiones de práctica de hoy es colocarte en una posición desde la que puedes perdonarte a ti mism@.
- Después de que hayas aplicado la idea a todas las personas que te hayan venido a la mente, di para tus adentros:
- Dios es el Amor en el que me perdono a mi mism@.
- Dedica luego el resto de la sesión a añadir ideas afines tales como:
- Dios es el Amor con el que me amo a mi mism@.
- Dios es el Amor en el que me alzo bendecid@.
- Después de que hayas aplicado la idea a todas las personas que te hayan venido a la mente, di para tus adentros:
- El modelo a seguir en cada aplicación puede variar considerablemente, pero no se debe perder de vista la idea central. Podrías decir, por ejemplo:
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- No puedo ser culpable porque soy un Hijo de Dios.
- Ya he sido perdonado.
- El miedo no tiene cabida en una mente que Dios ama.
- No tengo necesidad de atacar porque el amor me ha perdonado.
- La sesión de práctica debe terminar, no obstante, con una repetición de la idea de hoy en su forma original.
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- Las sesiones de práctica mas cortas pueden consistir ya sea en una repetición de la idea de hoy en su forma original, o en una afín, según prefieras.
- Asegúrate, no obstante, de aplicar la idea de manera más concreta si surge la necesidad.
- Esto será necesario en cualquier momento del día en que te percates de cualquier reacción negativa hacia alguien, tanto si esa persona está presente como si no.
- En tal caso dile silenciosamente:
- Dios es el Amor en el que te perdono.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
