«Dios, al ser Amor, es también felicidad.»

- La felicidad es un atributo del amor.
- No se puede separar de él ni experimentarse donde éste no está.
- El amor no tiene límites, al estar en todas partes.
- La dicha, por consiguiente, está asimismo en todas partes.
- Mas la mente puede negar que esto es así, al creer que hay brechas en el amor por donde el pecado puede infiltrarse y acarrear dolor en lugar de dicha.
- Esta absurda creencia pretende limitar la felicidad al definir al amor como algo limitado, e introducir desacuerdo en lo que no tiene límites ni opuestos.
- De este modo, se asocia el miedo con el amor, y sus resultados se convierten en el patrimonio de aquellas mentes que piensan que lo que ha hecho es real.
- Estas imágenes, desprovistas de toda realidad dan testimonio del temor a Dios, olvidándose de que, al ser Dios Amor, tiene que ser también dicha.
- Hoy tratemos nuevamente de llevar este error básico ante la verdad y de enseñarnos a nosotr@s mism@s que:
- Dios, al ser Amor, es también felicidad.
- Tener miedo de Él es tener miedo de la dicha.
- Comienza tus sesiones de práctica de hoy con esta asociación que corrige la falsa creencia de que Dios es miedo.
- Subraya asimismo que la felicidad es tu patrimonio por razón de lo que es Él.
- Permite hoy que esta corrección sea colocada en tu mente en cada hora de vigilia.
- Da la bienvenida entonces a toda la felicidad que dicha corrección brinda a medida que la verdad reemplaza al miedo, y la dicha se convierte en lo que esperas ha de ocupar el lugar del dolor.
- Dado que Dios es Amor, se te concederá.
- Refuerza esa esperanza a menudo a lo largo del día, y acalla todos tus temores con la siguiente expresión de certeza, la cual es benévola y completamente cierta.
- Dios, al ser Amor, es también felicidad.
- Y la felicidad es lo que busco hoy.
- No puedo fracasar, pues lo que busco es la verdad.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
