«Bendigo al mundo porque me bendigo a mí mis@.»

- Nadie puede dar lo que no tiene.
- De hecho es la prueba de que se tiene.
- Hemos hecho mención de esto anteriormente.
- Más no es eso lo que hace que sea difícil de creer.
- Nadie duda de que primero se debe poseer lo que se quiere dar.
- Es en la segunda parte de la afirmación donde el mundo y la percepción verdadera difieren.
- Si has tenido y has dado, el mundo afirma que has perdido lo que poseías.
- La verdad mantiene que dar incrementa lo que posees.
- ¿Cómo va a ser esto posible?
- Pues es seguro que si das una cosa finita tus ojos físicos dejarán de percibirla como tuya.
- No obstante, hemos aprendido que las cosas solo representan los pensamientos que dan lugar a ellas.
- Y no careces de pruebas de que cuando compartes tus ideas, las refuerzas en tu propia mente.
- Tal vez la forma en que el pensamiento parece manifestarse cambie al darse.
- No obstante, éste tiene que retomar al que da.
- Y la forma que adopte no puede ser menos aceptable.
- Tiene que ser más.
- Las ideas tienen primero que pertenecerte antes de que las puedas dar.
- Y si has de salvar al mundo, tienes que aceptar primero la salvación para ti mism@.
- Más no creerás que ésta se ha consumado en ti hasta que veas los milagros que les brinda a todos aquellos a quienes contemples.
- Con esto, la idea de dar se clarifica y cobra significado.
- Ahora puedes percibir que al dar, tu caudal aumenta.
- Protege todas las cosas que valoras dándolas, y así te asegurarás de no perderlas nunca.
- Y con ello queda demostrado que lo que no creías tener te pertenece.
- Más no le atribuyas valor a su forma.
- Pues ésta cambiará, y con el tiempo no será reconocible por mucho que trates de conservarla.
- Ninguna forma perdura.
- El pensamiento tras la forma de todo es lo que es inmutable.
- Da gustosamente, pues con ello solo puedes beneficiarte.
- El pensamiento sigue vivo y su fuerza se aumenta a medida que se refuerza al darse.
- Los pensamientos se extienden al compartirse, pues no se pueden perder.
- No hay un dador y un receptor en el sentido en le que el mundo los concibe.
- Hay un dador que conserva lo que da y un receptor que también habrá de dar.
- Y ambos ganarán en este intercambio, pues cada uno de ellos dispondrá del pensamiento de la forma en que le resulte más útil.
- Lo que aparentemente pierde es siempre algo que valorará menos que aquello que con toda seguridad le será devuelto.
- Nunca olvides que sólo te das a ti mism@.
- Quien entiende el significado de dar, no puede por menos que reírse de la idea de sacrificio.
- Se ríe asimismo del dolor y de la pérdida, de la enfermedad y de la aflicción, de la pobreza, del hambre y de la muerte.
- Reconoce que el sacrificio sigue siendo la única idea que yace tras todo esto, y con su dulce risa todo ello lo sana.
- Una vez que una ilusión se reconoce como tal, desaparece.
- Niégate a aceptar el sufrimiento, y eliminarás el pensamiento de sufrimiento.
- Cuando eliges ver todo el sufrimiento como lo que es, tu bendición desciende sobre todo aquel que sufre.
- El pensamiento de sacrificio da lugar a todas las formas que el sufrimiento aparenta adoptar.
- Más el sacrificio es una idea tan demente que la cordura la descarta de inmediato.
- Jamás creas que puedes hacer sacrificio alguno.
- No hay cabida para el sacrificio en lo que tiene valor.
- Si surge tal pensamiento, su sola presencia demuestra que se ha cometido un error, el cual es necesario corregir.
- Tu bendición lo corregirá.
- Habiéndosete dado a ti primero, ahora es tuya para que tú a tu vez la des.
- Ninguna forma de sacrifico o de sufrimiento puede prevalecer ante la faz de quien se ha perdonado y bendecido a si mism@.
- Las azucenas que te ofrece tu hermano se depositan ante tu altar, junto con las que tú le ofreces a él.
- ¿Quién podría tener miedo de contemplar una santidad tan hermosa?
- La gran ilusión del temor a Dios queda reducida a la nada ante la pureza que aquí has de contemplar.
- No tengas miedo de mirar.
- La bendición que has de contemplar eliminará todo pensamiento de forma, y en su lugar dejará allí para siempre el regalo perfecto, el cual aumentará eternamente, será por siempre tuyo y será por siempre dado.
- Ahora somos uno en pensamiento, pues el miedo ha desaparecido.
- Y aquí, ante el altar a un solo Dios, a un solo Padre, a un solo Creador, y a un solo Pensamiento, nos alzamos juntos como el único Hij@ de Dios.
- No estamos separados de Aquel que es nuestra Fuente ni distanciados de los hermanos que forman parte de nuestro único Ser, Cuya inocencia nos ha unido a todos cual uno solo, sino que nos alzamos en gloriosa bendición y damos tal como hemos recibido.
- Tenemos el Nombre de Dios en nuestros labios.
- Y cuando miramos en nuestro interior, vemos brillar la pureza del Cielo en nuestro reflejo del Amor de nuestro Padre.
- Ahora somos bendecidos y ahora bendecimos al mundo.
- Queremos extender lo que hemos contemplado porque queremos verlo en todas partes.
- Queremos verlo refulgir con la gracia de dios en todos nuestros hermanos.
- No queremos que se le niegue a nada de lo que vemos.
- y para cercioraros de que esta santa visión es nuestra, se la ofrecemos a todo lo que vemos.
- pues allí donde la veamos, nos será devuelta en forma de azucenas que podremos depositar sobre nuestro altar, convirtiéndolo así en un hogar para la Inocencia Misma, la cual mora en nosotros y nos ofrece Su Santidad para que sea nuestra.
Introducción a las lecciones 181-200 en el siguiente enlace: https://heresvida.wordpress.com/2020/09/26/introduccion-a-las-lecciones-181-200-un-curso-de-milagros/
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
