«Sólo mi propia condenación me hace daño.»

- El daño es imposible.
- Y, sin embargo, las ilusiones forjan más ilusiones.
- Si puedes condenar, se te puede hacer daño.
- Pues habrás creído que puedes hacer daño, y el derecho que te prescribes puede ahora usarse contra ti, hasta que renuncies a él por ser algo sin valor, indeseable e irreal.
- La ilusión dejará entonces de tener efectos, y aquellos que parecía tener quedarán anulados.
- Entonces serás libre, pues la libertad es tu regalo, y ahora puedes recibir el regalo que has dado.
- Condena y te vuelves un prisionero.
- Perdona y te liberas.
- Esta es la ley que rige a la percepción.
- No es una ley que el conocimiento entienda pues la libertad es parte del conocimiento.
- Por lo tanto, condenar es en realidad imposible.
- Lo que parece ser su influencia y sus efectos jamás tuvieron lugar en absoluto.
- No obstante, tenemos que lidiar con ellos por un tiempo como si en realidad hubiesen tenido lugar.
- Las ilusiones forjan más ilusiones.
- Excepto una:
- Pues el perdón es la ilusión que constituye la respuesta a todas las demás ilusiones.
- El perdón desvanece todos los demás sueños, y aunque en sí es un sueño, no da lugar a más sueños.
- Todas las ilusiones, salvo ésta, no pueden más que multiplicarse de mil en mil.
- Pero con ésta, a todas las demás les llega su fin.
- El perdón representa el fin de todos los sueños, ya que es el sueño del despertar.
- No es en sí la verdad.
- No obstante, apunta hacia adonde ésta se encuentra, y provee dirección con la certeza de Dios Mismo.
- Es un sueño en le que el Hijo de Dios despierta a su Ser y a su Padre, sabiendo que Ambos son uno.
- El perdón es el único camino que te conduce más allá del desastre, del sufrimiento y, finalmente, de la muerte.
- ¿Cómo podría haber otro camino cuando éste es el plan de Dios?
- ¿Y porqué combatirlo, oponerse a él, hallarle mil faltas y buscar mil otras alternativas?
- ¿No sería más sabio alegrarte de tener en tus manos la respuesta a tus problemas?
- ¿No sería más inteligente darle gracias a Aquel que te ofrece la salvación y aceptar Su regalo con gratitud?
- ¿Y no sería muestra de bondad para contigo mismo oír Su Voz y aprender las sencillas lecciones que Él deseara enseñarte en lugar de tratar de ignorar Sus palabras y sustituirlas por las tuyas?
- Sus palabras darán resultado.
- Sus palabras salvarán.
- En Sus palabras yace toda la esperanza, bendición y dicha que jamás se pueda encontrar en esta tierra.
- Sus palabras proceden de Dios, y te llegan con el amor del Cielo impreso en ellas.
- Quienes oyen Sus palabras han oído el himno del Cielo.
- Pues éstas son las palabras en las que todas las demás se funden en una sola.
- Y al desaparecer ésta, la Palabra de Dios viene a ocupar su lugar, pues entonces será recordada y amada.
- En este mundo parece haber diversos escondrijos donde la piedad no tienen sentido y, el ataque parece estar justificado.
- Más todos son uno: un lugar donde la muerte es la ofrenda que se le hace al Hij@ de Dios así como a su Padre.
- Tal vez pienses que Ellos la han aceptado.
- Más si miras de nuevo allí donde antes contemplaste Su sangre, percibirás en su lugar un milagro.
- ¡Qué absurdo creer que Ellos podían morir!
- ¡Qué absurdo creer que podías atacar!
- ¡Qué locura pensar que podías ser condenado y que el Santo Hij@ de Dios podía morir!
- La quietud de tu Ser permanece impasible y no se ve afectada por semejantes pensamientos ni se percata de ninguna condenación que pudiera requerir perdón.
- Pues los sueños, sea cual fuere su clase, son lago ajeno y extraño a la verdad.
- ¿Y qué otra cosa , sino la verdad podría contener un Pensamiento que edifica un puente hasta ella misma para transportar las ilusiones al otro lado?
- Nuestras prácticas de hoy consisten en dejar que la libertad venga a establecer su morada en ti.
- La verdad deposita estas palabras en tu mente, para que puedas encontrar la llave de la luz y permitir que a la oscuridad le llegue su fin:
- Sólo mi propia condenación me hace daño.
- Sólo mi propio perdón me puede liberar.
- No olvides hoy que toda forma de sufrimiento oculta algún pensamiento que niega el perdón.
- Y que el perdón puede sanar toda forma de dolor.
- La verdad deposita estas palabras en tu mente, para que puedas encontrar la llave de la luz y permitir que a la oscuridad le llegue su fin:
- Acepta la única ilusión que proclama que en el Hij@ de Dios no hay condenación, y el Cielo será recordado instantáneamente, el mundo quedará olvidado y todas sus absurdas creencias quedarán olvidadas junto con él, conforme la faz de Cristo aparezca por fin sin velo alguno en este sueño de perdón.
- Éste es el regalo que el Espíritu Santo te ofrece de parte de dios tu Padre.
- Deja que el día de hoy sea celebrado tanto en la tierra como en tu santo hogar.
- sé benévolo con ambos, al perdonar las ofensas de las que pensaste que eran culpables, y ve tu inocencia irradiando sobre ti desde la faz de cristo.
- Ahora el silencio se extiende por todo el mundo.
- Ahora hay quietud allí donde había una frenética avalancha de pensamientos sin sentido.
- Ahora hay una serena luz sobre la faz de la tierra, que reposa tranquila en un dormir desprovisto de sueños.
- Y ahora lo único que queda en ella es la Palabra de Dios.
- Sólo eso puede percibirse por un instante más.
- Luego, los símbolos pasarán al olvido, y todo lo que jamás creíste haber hecho desaparecerá por completo de la mente que Dios reconoce para siempre como Su único Hij@.
- En él no hay condenación.
- Es perfecto en su santidad.
- No necesita pensamientos de misericordia.
- ¿Qué regalos se le pueden hacer cuando todo es suyo?
- ¿A quién podría ocurrírsele pedir perdón al Hij@ de la impecabilidad Misma, tan semejante a Aquel de Quien es Hijo, que contemplar al Hijo significa dejar de percibir y únicamente conocer al Padre?
- En esta visión del Hij@, tan fugaz que ni siquiera un instante media entre este singular panorama y la intemporalidad misma, contemplas la visión de ti mismo, y luego desapareces para siempre en Dios.
- Hoy nos aproximamos todavía más al final de todo lo que aún pretende interponerse entre esta visión y nuestra vista.
- Nos sentimos dichosos de haber llegado tan lejos, y reconocemos que Aquel que nos trajo hasta aquí no nos abandonará ahora.
- Pues nos quiere dar hoy el regalo que Dios nos ha dado a través de Él.
- Este es el momento de tu liberación.
- Ha llegado el momento.
- Ha llegado hoy.
Introducción a las lecciones 181-200 en el siguiente enlace: https://heresvida.wordpress.com/2020/09/26/introduccion-a-las-lecciones-181-200-un-curso-de-milagros/
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
