“¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hij@ de Dios.”

- Padre, la verdad me pertenece,.
- Mi hogar se estableció en el Cielo mediante Tu voluntad y la mía.
- ¿Podrían contentarme los sueños?
- ¿Podrían brindarme felicidad las ilusiones?
- ¿Qué otra cosa sino Tu recuerdo podría satisfacer a Tu Hij@?
- No me contentaré con menos de lo que Tú me has dado.
- Tu Amor por siempre dulce y sereno, me rodea y me mantienen a salvo eternamente.
- El Hij@ de Dios no puede sino ser tal como Tú lo creaste.
- Hoy dejamos atrás las ilusiones.
- Y si oímos la tentación llamamos e invitamos a que nos entretengamos con un sueño, nos haremos a un lado y nos preguntaremos si nosotros, los Hij@s de Dios, podríamos contentarnos con sueños cuando podemos elegir el cielo con la misma facilidad que le infierno.
- Y el amor reemplazará gustosamente todo temor.
