Introducción.
- La palabras apenas significarán nada ahora.
- Las utilizaremos únicamente como guías de las que no hemos de depender.
- Pues lo único que nos interesa ahora es tener una experiencia directa de la verdad.
- Las lecciones que aún anos quedan por hacer no son más que introducciones a los períodos en que abandonamos el mundo del dolor y nos adentramos en la paz.
- Ahora empezamos a alcanzar el objetivo que este curso ha fijado y a hallar la meta hacia la que nuestras prácticas han estado siempre encaminadas.
- Lo que nos proponemos ahora es que los ejercicios sean sólo un preámbulo.
- Pues aguardamos con serena expectación a nuestro Dios y Padre.
- Él nos ha prometido que Él Mismo dará el paso final.
- Y nosotros estamos seguros de que Él cumple Sus promesas.
- Hemos recorrido un largo trecho, y ahora lo aguardamos a Él.
- Continuaremos pasando un rato con Él cada mañana y cada noche, mientras ello nos haga felices.
- No vamos a considerar el tiempo ahora como una cuestión de duración.
- Dedicaremos tanto tiempo como sea necesario a fin de lograr el objetivo que perseguimos.
- No nos olvidaremos tampoco de nuestros recordatorios de cada hora, y recurriremos a Dios siempre que nos sintamos tentados de olvidarnos de nuestro objetivo.
- Durante el resto de los días venideros seguiremos utilizando un pensamiento central para introducir nuestros períodos de descanso y para calmar nuestras mentes, según lo dicte la necesidad.
- No obstante, no nos contentaremos únicamente con practicar los demás instantes santos con los que concluye este año que le hemos dedicado a Dios.
- Diremos más bien algunas palabras sencillas a modo de bienvenida y luego esperaremos que nuestro Padre se revele a Sí Mismo, tal como lo ha prometido que lo hará.
- Lo hemos invocado y Él ha prometido que Su Hij@ recibirá respuesta siempre que invoque Su Nombre.
- Ahora venimos a Él teniendo únicamente Su Palabra en nuestras mentes y en nuestros corazones, y esperamos a que Él de el paso hacia nosotros que nos ha dicho, a través de Su Voz, que no dejaría de dar una vez que lo invitásemos.
- Él no ha dejado solo a Su Hij@ en su locura, ni ha traicionado la confianza que éste tienen en Él.
- ¿No le ha hecho a caso su fidelidad acreedor a la invitación que Él espera para hacernos felices?
- Le extenderemos esa invitación y Él la aceptará.
- Así es como transcurrirán nuestros momentos con Él.
- Expresaremos las palabras de invitación que Su Voz sugiere y luego esperaremos a que Él venga a nosotros.
- La hora de la profecía ha llegado.
- Ahora es cuando las antiguas promesas se honran y se cumplen sin excepción.
- No queda ningún paso que el tiempo nos pueda impedir dar.
- Pues ahora no podemos fracasar.
- Siéntate en silencio y aguarda a tu Padre.
- Él ha dispuesto que vendrá una vez que hayas reconocido que tu voluntad es que Él venga.
- Y tú nunca habrías podido llegar tan lejos si no hubieras reconocido, por muy vagamente que fuese, que ésa es tu voluntad.
- Estoy tan cerca de ti que no podemos fracasar.
- Padre, te entregamos estos santos momentos como muestra de agradecimiento por Aquel que nos enseñó a abandonar el mundo del pesar a cambio del que Tú nos diste como sustituto.
- Ahora no miramos hacia atrás.
- Miramos hacia delante y fijamos la mirada en le final de la jornada.
- Acepta de nuestra parte estas humildes ofrendas de gratitud, mientras contemplamos a través de la visión de Cristo, un mundo que está más allá del que nosotros construimos y que aceptamos como sustituto total del nuestro.
- Y ahora a guardamos en silencio, sin miedo y seguros de Tu llegada.
- Hemos procurado encontrar el camino siguiendo al Guía que Tú nos enviaste.
- Desconocíamos el camino pero Tú no te olvidaste de nosotros.
- Y sabemos que no te olvidarás de nosotros ahora.
- Sólo pedimos que Tus Promesas de antaño se cumplan tal como es Tu Voluntad.
- Al pedir esto, nuestra voluntad dispone lo mismo que la Tuya.
- El Padre y el Hij@, Cuya santa Voluntad creó todo lo que existe, no pueden fracasar en nada.
- Con esta certeza daremos estos últimos pasos que nos llevan a Ti, y descansaremos confiadamente en Tu Amor, el cual jamás defraudará al Hij@ que te llama.
- Y así damos comienzo a la parte final de este año santo que hemos pasado juntos en busca de la verdad y de Dios, Quien es su único creador.
- Hemos encontrado el camino que Él eligió para que nosotros lo siguiésemos , y decidimos seguirlo tal como Él quiere que hagamos.
- Su Mano nos ha sostenido.
- Sus pensamientos nos han arrojado luz sobre las tinieblas de nuestras mentes.
- Su Amor nos ha llamado incesantemente desde los orígenes del tiempo.
- Quisimos privar a Dios del Hij@ que Él creó para Sí.
- Quisimos que Dios cambiara y fuera lo que nosotros queríamos hacer de Él.
- Y creímos que nuestros desquiciados deseos eran la verdad.
- Ahora nos alegramos de que todo esto haya desaparecido y de que ya no pensemos que las ilusiones son verdad.
- El recuerdo de Dios despunta en los vastos horizontes de nuestras mentes.
- Un momento más y volverá a surgir.
- Un momento más, y nosotros que somos los Hij@s de Dios, nos encontraremos a salvo en nuestro hogar, donde Él desea que estemos.
- A la necesidad de practicar casi le ha llegado su fin.
- Pues en esta última etapa llegaremos a entender, que sólo con invocar a Dios, toda tentación desaparece.
- En lugar de palabras, sólo necesitamos sentir Su Amor.
- En lugar de oraciones, sólo necesitamos invocar Su Nombre.
- Y en lugar de juzgar, sólo necesitamos aquietarnos y dejar que todas las cosas sean sanadas.
- Aceptaremos la manera en que el Plan de Dios ha de terminar, tal como aceptamos la manera en que comenzó.
- Ahora ya se ha consumado.
- Este año nos ha llevado a la eternidad.
- Las palabras tendrán todavía cierta utilidad.
- Cada ciento tiempo se incluirán temas de especial relevancia, cuya lectura debe preceder a las de nuestras lecciones diarias y a los períodos de experiencia profunda e inefable que deben seguir a éstas.
- Estos temas especiales deberán repasarse cada día hasta que se te ofrezca el siguiente.
- Debes leerlos lentamente y reflexionar sobre ellos por un rato antes de cada uno de estos santos y benditos instantes del día.
- He aquí los enlaces de estos temas especiales
- El perdón Lecciones 221-230
- ¿Qué es la salvación? Lecciones 231- 240
- ¿Qué es el mundo? Lecciones 241-250
- ¿Qué es el pecado? Lecciones 251-260
- ¿Qué es el cuerpo? Lecciones 261-270
- ¿Qué es el Cristo? Lecciones 271-280
- ¿Qué es el Espíritu Santo? Lecciones 281-290
- ¿Qué es el mundo real? Lecciones 291-300
- ¿Qué es el Segundo Advenimiento? Lecciones 301-310
- ¿Qué es el Juicio Final? Lecciones 311- 320
- ¿Qué es la creación? Lecciones 321-330
- ¿Qué es el ego? Lecciones 331-340
- ¿Qué es un milagro? Lecciones 341-350
- ¿Qué soy? Lecciones 351-360
