«Estoy decidid@ a ver».

- Hemos tenido hasta ahora una actitud bastante relajada con nuestras sesiones de práctica.
- Apenas hemos tratado de dirigir el momento en que debes llevarlas a cabo; el esfuerzo requerido por tu parte ha sido mínimo, y ni siquiera se te ha pedido que cooperes o que te intereses activamente en ellas.
- Este enfoque ha sido intencional, y ha sido planeado muy cuidadosamente.
- No hemos perdido de vista lo importante que es invertir completamente tu manera de pensar.
- La salvación del mundo depende de ello.
- Mas no podrás ver si te sientes coaccionado, o te abandonas al resentimiento y a la oposición.
- Esta es la primera vez que intentamos establecer cierta estructura.
- No interpretes esto erróneamente como un intento de querer ejercer presión o fuerza.
- Deseas la salvación.
- Deseas ser feliz.
- Deseas la paz.
- No lo has logrado todavía porque tu mente no tiene todavía ninguna disciplina, y no puedes distinguir entre la dicha y el pesar, el placer y el dolor, o el amor y el miedo.
- Ahora estás aprendiendo a diferenciar unos de otros.
- Y grande en verdad será tu recompensa cuando lo logres.
- Tu decisión de querer ver es todo lo que requiere la visión.
- Lo que quieres se te concede.
- No cometas el error de creer que el pequeño esfuerzo que se pide es una indicación de que nuestro objetivo es de poco valor.
- ¿Cómo iba a ser la salvación del mundo un propósito trivial?
- ¿Y cómo podría salvarse el mundo si no te salvas tú?
- Dios tiene un solo Hijo, y el es la Resurrección y la Vida.
- Su voluntad se hace porque se le ha dado pleno poder en el Cielo y en la Tierra.
- Con tu decisión de querer ver , se te da la visión.
- Los ejercicios de hoy consisten en que te recuerdes a ti mism@ a lo largo del día que quieres ver.
- La idea de hoy implica tácitamente también el reconocimiento de que ahora no ves.
- Por lo tanto, cada vez que repites la idea, estás afirmando que estás decidido a cambiar tu estado actual por uno mejor, por uno que realmente deseas.
- Repite la ida de hoy lentamente y a conciencia por lo menos 2 veces por hora, y trata de hacerlo cada media hora.
- No te desanimes si te olvida hacerlo, pero esfuérzate al máximo por acordarte.
- La repeticiones adicionales deben aplicarse a cualquier situación, persona o acontecimiento que te perturbe.
- Puedes verlo de otra manera, y lo verás.
- Verás lo que desees ver.
- Esa es la verdadera ley de causa y efecto tal y como opera el mundo.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
Accede al siguiente ejercicio aquí: Lección 21 – Un Curso de Milagros
