«El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir».

- En este mundo, el Cielo es algo que se elige porque en este mundo se cree que hay alternativas entre las que se puede elegir.
- Pensamos que todas las cosas tienen un opuesto y que elegimos lo que queremos.
- Si el Cielo existe tienen que haber también un infierno, pues es mediante contradicciones como construimos lo que percibimos y lo que pensamos que es real.
- La creación no conoce opuestos.
- Pero aquí, la oposición es parte de lo que es «real».
- Esta extraña percepción de la verdad es lo que hace que elegir el Cielo parezca ser lo mismo que renunciar al infierno.
- En realidad no es así.
- Mas lo que es verdad en la creación de Dios no podrá ponerse de manifiesto aquí hasta que no se refleje en alguna forma que el mundo pueda entender.
- La verdad no puede arribar allí donde sólo podría ser percibida con miedo.
- Pues esto constituiría el error de que la verdad puede ser llevada ante las ilusiones.
- La oposición le niega la bienvenida a la verdad y esta no puede hacer acto de presencia.
- Elegir es obviamente la manera de poder escapar de lo que aparentemente son opuestos.
- Tomar una decisión permite que uno de los objetivos en conflicto se convierta en la mira de tus esfuerzos y en los que empleas el tiempo.
- Si no tomas una decisión, desperdicias el tiempo y tus esfuerzos se disipan.
- Éstos son en vano y el tiempo pasa del largo sin que te resulte provechoso.
- No tienes la sensación de haber logrado algo, pues no has conseguido nada ni aprendido nada.
- Es necesario que se te recuerde que aunque crees enfrentarte a miles de alternativas, en realidad solo hay una.
- E incluso ésta tan sólo aparenta ser una alternativa.
- No te dejes confundir por todas las dudas que una mirada de decisiones produciría.
- Tomas solamente una.
- Y una vez que la has tomado percibes que no fue una decisión en absoluto., pues sólo la verdad es verdad y nada más lo es.
- No hay opuestos que se puedan elegir en su lugar.
- No hay nada que pueda contradecir la verdad.
- Toda decisión está basada en lo que se ha aprendido
- Y la verdad no es algo que se pueda aprender sino tan sólo reconocer.
- En este reconocimiento reside su aceptación, y al aceptarse, se conoce.
- Mas el conocimiento se encuentra más allá de los objetivos que nos proponemos enseñar dentro del marco de este curso.
- Nuestros objetivos son objetivos de enseñanza que se logran al aprender como alcanzarlos, qué son y qué te ofrecen.
- Tus decisiones son el resultado de lo que has aprendido, pues e basa en lo que has aceptado como la verdad con respecto a lo que eres y lo que son tus necesidades.
- En este mundo de enajenante complejidad el Cielo parece ser una alternativa en lugar de lo que meramente es.
- De todas las decisiones que has tratado de tomar, esta es la más sencilla, la definitiva, el prototipo del resto y la que hace que sea innecesario tomar todas las demás.
- Incluso si éstas ya se hubiesen resuelto, aquella seguiría sin resolver.
- Mas cuando la resuelves, las demás se resuelven con ella, pues todas las decisiones parecen ser diferentes precisamente para ocultar la verdadera decisión que tienes que tomar.
- He aquí la última y única alternativa mediante la cual se acepta o se niega la verdad.
- Así pues, hoy comenzamos a examinar la decisión que el tiempo tienen como fin ayudarnos a tomar.
- Tal es su santo propósito, diferente ahora del que tú le habías conferido: ser un medio para demostrar que el infierno era real, que todas esperanza acaba en desesperación y que la vida misma finalmente sucumbirá ante la muerte.
- Pues sólo con la muerte re reconcilian los opuestos, ya que poner fin a la contradicción es morir.
- Y así, se considera que la salvación es la muerte, pues la vida se ve como un conflicto.
- Resolver el conflicto es, por tanto, poner fin a tu vida.
- Estas creencias descabelladas pueden llegar a arraigarse profundamente y de manera inconsciente, y atenazar a la mente con un terror y ansiedad tan intensos que le resuelta imposible abandonar las ideas que tiene acerca de su propia seguridad.
- Tiene que ser salvada de la salvación, sentirse amenazada para estar a salvo y armarse de una coraza mágica que la proteja de la verdad.
- Y estas decisiones se toman de manera inconsciente para mantenerlas convenientemente protegidas y para que no se puedan cuestionar, someter al escrutinio de la razón o dudar de ellas.
- El Cielo es algo que se elige conscientemente.
- La elección no puede llevarse a cabo hasta que no se hayan visto y entendido claramente las alternativas.
- Todo lo que se encuentra velado en la penumbra tiene que someterse al entendimiento para ser juzgado nuevamente, mas esta vez con la ayuda del Cielo.
- Y todos los errores de juicio que la mente cometió previamente pueden ser ahora corregidos, a medida que la verdad los descarta por carecer de causa.
- Ahora no tienen efectos.
- No se pueden ocultar, pues se ha reconocido su insustancialidad.
- Que el Cielo se elegirá conscientemente es tan seguro como que se dejará de tenerle miedo al infierno una vez que se le saque de su escudo protector de inconsciencia y se le lleve hacía la luz.
- ¿Quién podría decidir entre lo que ve claramente y lo que no reconoce
- Por otra parte, ¿quién podría dejar de elegir ente dos alternativas si ve que sólo una de ellas es valiosa? y que la otra carece de valor al no ser más que una fuente imaginaria de culpabilidad y de dolor?
- ¿Quién podría titubeas al llevar a cabo una elección como ésa?
- ¿Y vamos nosotr@s acaso a titubear hoy al llevarla a cabo?
- Al despertar nos decidimos por el Cielo, y dedicamos cinco minutos a asegurarnos que hemos tomado la única decisión que es cuerda.
- Reconocemos que estamos haciendo una elección consciente entre lo que existe y lo que tan sólo aparenta ser verdad.
- Mas cuanto se lleva ante la luz de lo que es real, se ve cuán frágil y transparente es su pseudo-existencia.
- Ahora no inspira terror, pues lo que se hizo enorme, vengativo y despiadado de tanto odio, necesita de la oscuridad para dar cobijo al miedo.
- Ahora se reconoce que no fue más que un error trivial y sin importancia.
- Antes de irnos a dormir esta noche, reafirmaremos la elección que habremos estado llevando a cabo cada hora.
- Y ahora dedicaremos los últimos cinco minutos de nuestro día a la decisión que tomamos al despertar.
- Con el pasar de cada hora hemos reafirmado nuestra elección con un beve momento de quietud dedicado a mantener la cordura.
- Y finalmente, concluiremos el día con lo que sigue a continuación, reconociendo que sólo elegimos lo que realmente queremos:
- El Cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir.
- Me decido por él ahora y no cambiaré de parecer, pues es lo único que quiero.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
