«Es únicamente a mí mis@ a quien crucifico.»

- Cuando realmente hayas entendido esto, y lo mantengas firmemente en tu conciencia, ya no intentarás hacerte daño ni hacer de tu cuerpo un esclavo de la venganza.
- No te atacarás a ti mismo, y te darás cuenta de que atacar a otro es atacarte a ti mismo.
- Te liberarás de la demente creencia de que atacando a tu herman@ te salvas tu.
- Y comprenderás que su seguridad es la tuya, y que al sanar él tu te quedas sanado.
- Tal vez no entiendas en un principio como es posible que la misericordia, que es ilimitada y envuelve todas las cosas en su segura protección, pueda hallarse en la idea que hoy practicamos.
- De hecho, esta idea puede parecerte como una señal de que es imposible eludir el castigo, ya que el ego, ante lo que considera una amenaza no vacila en citar la verdad para salvaguardar sus mentiras.
- Es incapaz , no obstante, de entender la verdad que usa de tal manera.
- Más tú puedes aprender a detectar esas necias maniobras y negar el significado que parecen tener.
- De esta manera le enseñas también a tu mente que no eres un ego.
- Pues las formas con las que el ego procura distorsionar la verdad ya no te seguirán engañando.
- No creerás que eres un cuerpo que tiene que ser crucificado.
- Y verás en la idea de hoy la luz de la resurrección, refulgiendo más allá de todos los pensamientos de crucifixión y muerte hasta los de liberación y vida.
- La idea de hoy es un paso que nos conduce desde el cautiverio al estado de perfecta libertad.
- Demos este paso hoy, para poder recorrer rápidamente el camino que nos lleva a la salvación, dando cada paso en la secuencia señalada, a medida que la mente se va desprendiendo de todos sus lastres uno a uno.
- No necesitamos tiempo para esto.
- Sino únicamente estar dispuestos.
- Pues lo que parece requerir cientos de años puede lograrse fácilmente -por la gracias de Dios- en un solo instante.
- El pensamiento es desesperante y deprimente de que puedes atacar a otros sin que ello te afecte te ha clavado a la cruz.
- Tal vez pensaste que era tu salvación.
- Mas sólo representaba la creencia de que el temor de Dios era real.
- ¿Y qué es esto sino el infierno?
- ¿Quién que en su corazón no tuviese miedo del infierno podría creer que su Padre es su enemigo mortal, que se encuentra separado de él y a la espera de destruir su vida y obliterarlo del universo?
- Tal es la forma de locura en la que crees, si aceptas el temible pensamiento de que puedes atacar a otro quedar tú libre.
- Hasta que esta forma de locura no cambie, no habrá esperanzas.
- Hasta que no te des cuenta que, al menos ésto, tienen que ser completamente imposible, ¿cómo podría haber escapatoria?
- El temor a Dios es real para toda persona que piensa que este pensamiento es verdad.
- Y no percibirá su insensatez, y ni siquiera se dará cuenta de que lo abriga, lo cual le permitiría cuestionarlo.
- Pero incluso para cuestionarlo, su forma tiene primero que cambiar lo suficiente como para que el miedo a las represalias disminuya y la responsabilidad vuelva en cierta medida a recaer sobre ti.
- Desde ahí podrás cuando menso considerar si quieres o no seguir adelante por ese doloroso sendero, mientras este cambio no tenga lugar, no podrás percibir que son únicamente tus pensamientos los que te hacen caer, presa del miedo, y que tu liberación depende de ti.
- Si das este paso hoy, los que siguen te resultarán más fáciles.
- A partir de aquí avanzaremos rápidamente.
- Pues una vez que entiendas que nada, salvo tus propios pensamientos, te pueden hacer daño, el temor a Dios no podrá sino desaparecer.
- No podrás seguir creyendo entonces que la causa del miedo se encuentra fuera de ti.
- Y a Dios, a quien habías pensado desterrar, se le podrá acoger de nuevo en la santa mente que Él nunca abandonó.
- El himno de la salvación puede ciertamente oírse en la idea que hoy practicamos.
- Si es únicamente a ti a quien crucificas, no le has hecho nada al mundo y no tienes que temer su venganza ni su persecución.
- Tampoco es necesario que te escondas lleno de terror del miedo mortal a Dios que la proyección oculta tras de sí.
- Lo que más pavor te da es la salvación.
- Eres fuerte, y es fortaleza lo que deseas.
- Eres libre, y te regocijas de ello.
- Has procurado ser débil y estar cautivo porque tenías miedo de tu fortaleza y de tu libertad.
- Sin embargo, tu salvación radica en ellas.
- Hay un instante en el que el terror parece apoderarse de tu mente de tal manera que no parece haber la más mínima esperanza de escape.
- Cuando te das cuenta, de una vez por todas, de que es a ti mism@ a quien temes, la mente se percibe a sí misma dividida.
- Esto se habría mantenido oculto mientras creías que el ataque podía lanzarse fuera de ti y que éste podía devolvérsete desde afuera.
- Parecía ser un enemigo externo al que tenías que temer.
- Y de esta manera, un Dios externo a ti se convirtió en tu enemigo mortal y en la fuente del miedo.
- Y ahora por un instante, percibes dentro de ti a un asesino que ansía tu muerte y que está comprometido a maquinar castigos contra ti hasta el momento en que por fin pueda acabar contigo.
- No obstante, en ese mismo instante es el momento en que llega la salvación.
- Pues el temor a Dios ha desaparecido.
- Y puedes apelar a ÉL para que te salve de las ilusiones por medio de Su AMor, llamándolo Padre y, a ti mismo, Su Hij@.
- Reza para que este instante llegue pronto, hoy mismo.
- Aléjate del miedo y dirígete al amor.
- No hay un solo pensamiento de Dios que no vaya contigo para ayudarte a alcanzar ese instante e ir más allá de él prontamente, con certeza y para siempre.
- Cuando el temor de dios desaparece, no queda obstáculo alguno entre la santa paz de Dios y tú.
- ¡Cuán benévola y misericordiosa es la idea que hoy practicamos!
- Acógela gustosamente, como debieras, pues es tu liberación.
- Es a ti a quien tu mente trata de crucificar.
- Más tu redención también procederá de ti.
Introducción a las lecciones 181-200 en el siguiente enlace: https://heresvida.wordpress.com/2020/09/26/introduccion-a-las-lecciones-181-200-un-curso-de-milagros/
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
