«No hay Nada que Temer».

- La idea de hoy afirma simplemente un hecho.
- No es un hecho para los que creen en ilusiones, mas las ilusiones no son hechos.
- En realidad no hay nada que temer.
- Esto es algo muy fácil de reconocer.
- Pero a los que quieren que las ilusiones sean verdad les es muy difícil reconocerlo.
- Las sesiones de práctica de hoy serán muy cortas, muy simples y muy frecuentes.
- Repite sencillamente la idea tan a menudo como puedas.
- Puedes hacerlos con los ojos abiertos en cualquier momento o situación.
- Recomendamos enérgicamente , no obstante, que siempre que puedas cierres los ojos durante un minuto y repitas la idea lentamente para tus adentros varias veces.
- Es especialmente importante también que las uses de inmediato si observas que algo perturba tu paz mental.
- La presencia del miedo es señal inequívoca de que estás confiando en tu propia fortaleza.
- La conciencia de que no hay nada que temer indica que en algún lugar de tu mente aunque no necesariamente en un lugar que puedas reconocer, has recordado a Dios y has dejado que Su fortaleza ocupe el lugar de tu debilidad.
- En el instante en que estés dispuesto a hacer eso, ciertamente no habrá nada que temer.
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
