«Tengo derecho a los milagros.»

- Tienes derecho a los milagros debido a lo que eres.
- Recibirás milagros debido a lo que Dios es.
- Y ofrecerás milagros debido a que eres uno con Dios
- Una vez más ¡cuán simple es la salvación!
- Es sencillamente una afirmación de tu verdadera identidad.
- Esto es lo que celebraremos hoy.
- Tu derecho a los milagros no se basa en las ilusiones que tienes acerca de ti mism@.
- No depende de ningún poder mágico que te hayas adscrito ni de ninguno de los rituales que has ingeniado.
- Es inherente a la verdad de lo que eres.
- Está implícito en lo que Dios, tu Padre es.
- Tu derecho a los milagros quedó establecido en tu creación y está garantizado por las leyes de Dios.
- Hoy reivindicaremos los milagros a los que tienes derecho, pues te pertenecen.
- Se te ha prometido total liberación del mundo que construiste.
- Se te ha asegurado que el reino de Dios se encuentra dentro de ti y que jamás lo puedes perder.
- No pedimos sino lo que en verdad nos pertenece.
- Hoy, sin embargo, nos aseguraremos de no conformarnos con menos.
- Comienza las sesiones de práctica más largas de hoy diciéndote a ti mism@ con absoluta certeza de que tienes derecho a los milagros.
- Cierra los ojos y recuerda que estás pidiendo únicamente lo que por derecho propio te pertenece.
- Recuérdate también a ti mism@ que los milagros jamás se le quitan a uno para dárselos a otro, y que al reivindicar tus derechos estás haciendo valer los derechos de todo el mundo.
- Los milagros no obedecen a las leyes de este mundo.
- Proceden simplemente de las leyes de Dios.
- Después de esta breve fase introductoria, espera en silencio la ratificación de que se te ha concedido tu petición.
- Has pedido la salvación del mundo así como la tuya.
- Has pedido que se te concedan los medios a través de los cuales se puede lograr esto.
- Es imposible que no se te den garantías al respecto.
- No estás sino pidiendo que se haga la Voluntad de Dios.
- Al hacer esto, no estás realmente pidiendo nada
- Estás afirmando un hecho innegable.
- El Espíritu Santo no puede sino asegurarte que se te ha concedido tu petición.
- El hecho de que la aceptases lo confirma.
- Hoy no hay cabida para la duda ni para la incertidumbre.
- Estamos haciendo por fin una petición real.
- La respuesta es una simple exposición de un simple hecho.
- Recibirás la ratificación que buscas.
- Nuestras sesiones de práctica más cortas serán frecuentes, y estarán dedicadas a recordar un simple hecho.
- Repite hoy frecuentemente:
- Tengo derecho a los milagros.
- Pídelos cada vez que se te presente una situación que los requiera.
- Reconocerás tales situaciones.
- Y como no estás dependiendo de ti mism@ para encontrar el milagro, tienes pleno derecho a recibirlo siempre que lo pidas.
- Repite hoy frecuentemente:
- Recuerda también que no te debes conformar con nada que no sea la respuesta perfecta.
- Si te asaltan tentaciones, di de inmediato:
- No intercambiaré milagros por resentimientos.
- Quiero únicamente lo que me pertenece.
- Dios ha establecido mi derecho a los milagros.
- Si te asaltan tentaciones, di de inmediato:
¿Cómo te has sentido al hacer los ejercicios de hoy?
