«Permítaseme reconocer el problema para que pueda ser resuelto.»

- No puedes resolver un problema a menos que sepas de qué se trata.
- Incluso si ya está resuelto, lo seguirás teniendo porque no reconocerás que ya se ha resuelto.
- Ésta es la situación del mundo.
- El problema de la separación, que es en realidad el único problema que hay, ya se ha resuelto.
- No obstante, la solución no se ha reconocido porque no se ha reconocido el problema.
- En este mundo cada cual parece tener sus propios problemas.
- Mas todos ellos son el mismo problema, y se tiene que reconocer que son el mismo si es que se ha de aceptar la única solución que los resuelve a todos.
- Ahora bien, ¿quién puede darse cuenta de que un problema se ha resuelto si piensa que el problema es otra cosa?
- Aún si se le proporcionara la respuesta, no podría ver su relevancia.
- Ésta es la situación en la que te encuentras ahora.
- Dispones de la respuesta, pero todavía no estás segur@ de cual es el problema.
- Pareces enfrentarte a una larga serie de problemas, los cuales son todos diferentes entre si, y cuando uno se resuelve, surge otro y luego otro.
- No parecen tener fin.
- En ningún momento te sientes completamente libre de problemas y en paz.
- La tentación de considerar que los problemas son múltiples es la tentación de dejar el problema de la separación sin resolver.
- El mundo parece presentarte una multitud de problemas, y cada uno parece requerir una solución distinta.
- Esta percepción te coloca en una situación en la que tu manera de resolver problemas no puede sino ser inadecuada, haciendo así que el fracaso sea inevitable.
- Nadie podría resolver todos los problemas que el mundo parece tener.
- Estos parecen manifestarse en tantos niveles, en formas tan variadas y con contenidos tan diversos, que crees enfrentarte a una situación imposible.
- Tal como los percibes, el desaliento y la depresión son inevitables.
- Algunos surgen inesperadamente, justo cuando creías haber resuelto los anteriores.
- Otros permanecen sin resolver bajo una nube de negación, y emergen de vez en cuando para atormentarte, mas sólo para volver a quedar ocultos, pero aún sin resolver.
- Toda esta complejidad no es más que un intento desesperado de no reconocer el problema y, por lo tanto, de no permitir que se resuelva.
- Si pudieses reconocer que, sea cual sea la forma en que se manifieste, el único problema que tienes es el de la separación, aceptarías la respuesta, puesto que verías su relevancia.
- Si advirtieras el común denominador que subyace a todos los problemas a los que pareces enfrentarte, comprenderías que dispones de los medios para resolverlos todos.
- Y emplearías los medios porque habrías reconocido el problema.
- En nuestras sesiones de práctica más largas de hoy preguntaremos cuál es el problema y cuál es su solución.
- No asumiremos que ya lo sabemos.
- Trataremos de liberar a nuestras mentes de las innumerables clases de problemas que creemos tener.
- Trataremos de darnos cuenta de que sólo tenemos un problema, el cual no hemos reconocido.
- Preguntaremos cuál es ese problema y esperaremos la respuesta.
- Ésta se nos dará.
- Luego preguntaremos cuál es la solución.
- Y ésta se nos dará también.
- Los ejercicios de hoy será fructíferos en la medida en que no insistas en querer diferir del problema.
- Quizás no logres abandonar todas tus ideas preconcebidas, pero eso no es necesario.
- Lo único que es necesario es poner mínimamente en duda la realidad de tu versión de lo que son tus problemas.
- Estás tratando de darte cuenta de que al reconocer el problema se te da la respuesta, de manera que problema y respuesta puedan reconciliarse y tú puedas quedar en paz.
- Las sesiones de prácticas cortas de hoy no estarán regidas por el reloj, sino por la necesidad.
- Hoy verás muchos problemas, y cada uno de ellos parecerá requerir una solución distinta.
- Nuestros esfuerzos estarán encaminados al reconocimiento de que no hay más que un solo problema y una sola solución.
- Con este reconocimiento se resuelven todos los problemas.
- Con este reconocimiento llega la paz.
- No te dejes engañar hoy por la forma en que se manifiestan los problemas.
- Cada vez que parezca surgir alguna dificultad, di de inmediato:
- Permítaseme reconocer este problema para que pueda ser resuelto.
- Trata entonces de suspender todo juicio con respecto a lo que el problema es.
- A ser posible, cierra los ojos por un momento y pregunta cuál es el problema.
- Serás escuchado y se te responderá.
- Cada vez que parezca surgir alguna dificultad, di de inmediato:
¿Cómo te has sentido al hacer el ejercicio de hoy?
